Este test sirve para saber como será nuestro perro en edad adulta y conocer cómo será su carácter básico global. El test no valora la conducta del animal con otros animales de su misma especie. Para realizarlo el cachorro deberá tener de 7 a 10 semanas de edad. La realización de las pruebas se hará en un lugar cerrado de tamaño reducido, como puede ser una habitación de unos 4 metros cuadrados donde el animal no pueda recibir estímulos externos. El test lo realizará una persona ajena al entorno del cachorro.