Los cambios a que se ve sometido un perro entre un periodo de actividad intensa, la caza, y otro de reposo han suscitado el interés de aficionados y veterinarios desde antiguo, ante la necesidad de encontrar un modo de paliar tan dispares actividades.
Uno de los aspectos determinantes para acabar con éxito el rastreo con perro de una pieza de caza mayor herida es elegir bien el momento de empezar la búsqueda.
El viento es un libro abierto para el perro cazador. Podríamos decir que el perro recibe la mayor parte de la información sobre el entorno leyendo en el aire con su nariz. Son “mensajes fantasma” para el hombre pero claros y vitales para el predador.
En una final muy disputada, la galga pucelana se impuso en la carrera de desempate a la zamorana “Señorita” el pasado día 28 de enero en Madrigal de las Altas Torres (Ávila).
La segunda collera entre "Bimba", de Toledo, y "Señorita", de Zamora, quedó pendiente, aunque la galga zamorana no ha tenido problemas para imponerse con autoridad esta mañana y buscará la manteleta de campeona el día 28 de enero.
¿Qué impulsos, qué necesidades llevaron a la selección y empleo de los perros de agarre y presa en las rehalas? La respuesta a esta pregunta aporta luz sobre el distinto grado de aprecio que estas castas caninas han gozado en el tiempo.
Los cuatro lebreles se disputarán el pase a la final el próximo 25 de enero en el corredero de Madrigal de las Altas Torres (Ávila), en el que la afluencia de público está siendo masiva.
En este reportaje les mostramos algunos trucos para localizar a las liebres cuando cacemos con galgos. Además, podrán conocer la última hora de los cuartos de final del LXXIV Campeonato de España de Galgos en Campo.
Frecuentemente encontramos perros que parecen no oler la caza; jornada tras jornada llegamos a la conclusión de que ese animal tiene poca nariz, que no sirve para la caza, que no llegará nunca a un nivel al menos aceptable a la hora de localizar la caza.
En la Asociación Española del Perro de Sangre (AEPES) pensamos que el rastreo con perros de sangre de piezas heridas es el resultado de la dedicación de un equipo formado por un perro y su conductor a una finalidad que nos parece éticamente obligada.