



Este Remington es en la actualidad unos de los rifles más innovadores y, sobre todo, livianos, que podemos encontrar en el mercado. Su ligereza se consigue gracias al empleo del titanio en la acción y el cerrojo, un material ligero, duro, inalterable y muy flexible; y al uso de la fibra de carbono (extremadamente ligera) junto al Kevlar (material altamente resistente, de hecho se emplea en la elaboración de chalecos antibalas) en la culata.
Esta mezcla de materiales aporta además una gran resistencia al conjunto, haciendo de éste un rifle prácticamente inalterable ante cualquier condición meteorológica que nos podamos encontrar en nuestras salidas a la montaña.
La primera impresión que causa ver este rifle es muy agradable, tanto a nivel visual – es muy acertado el contraste entre el color metálico del titanio y el color oscuro de la culata, que me recuerda al mármol negro con sus vetas blancas- como táctil, ya que posee un tacto más agradable.
Sin embargo, es cuando lo tenemos en nuestras manos cuando apreciamos su buen acabado y sobre todo su ligereza (el modelo de la prueba pesaba sólo 2,8 kilos), siendo ésta una de sus principales virtudes. Pero pasemos ya a analizar cada uno de los elementos que componen este Remington 700 Alaskan Titanium.
Culata, cantonera y pistolet: la culata es recta y bastante sencilla, no contando más que con una gruesa cantonera antirretroceso de gel R3 y una pequeña carrillera que nos ayudará a mejorar el encare. Asimismo, el diseño del pistolet y el ligero granulado de esta culata permite un perfecto agarre del rifle, incluso en mojado y con guantes.
Acción: la acción es la misma que utiliza el modelo 700, siendo muy sólida y resistente gracias a sus tres anillos que envuelven la cabeza de la vaina del cartucho. Fabricada en su totalidad en titanio, resta peso al conjunto final del rifle, aunque es muy robusta. La parte superior está pretaladrada para facilitar la colocación de un visor.
Cerrojo: El cerrojo también ha sido fabricado en titanio a excepción de su cabezal, que está hecho en acero para garantizar la seguridad total del conjunto. Este cabezal es de tipo envolvente, con expulsor activo y dos tetones de acerrojamiento. Además de estar fabricado en titanio, el cuerpo del cerrojo ha sido acanalado con el fin de rebajar al máximo el peso. Igual ocurre con la palanca de acerrojamiento y la bola, que están ahuecadas con el mismo fin. Una cosa a destacar es que la nuez del cerrojo dispone de indicador de carga, lo que resulta bastante cómodo, ya que nos indicara cuando el rifle está preparado para el disparo.
Gatillo: el guardamonte es de aluminio y presenta un acabado rugoso similar al del titanio. En su interior nos encontramos con el nuevo gatillo X-Mark Pro, que ofrece un control de tiro inmejorable y es además ajustable a las condiciones de cada cazador. Asimismo, para aquellos que así lo deseen puede servirse este Alaskan Titanium con un disparador con pelo monogatillo, lo que resulta importante para la caza en alta montaña, donde muchas veces los tiros deben realizarse a una gran distancia.
Almacén de munición: delante del guarmonte nos encontramos con la tapa del almacén de munición, toda una novedad en este arma pues los anteriores modelos carecían de ella. Esta tapa se abre con un pulsador ubicado en la parte delantera del guardamonte, permitiendo descargar rápidamente el rifle sin tener que accionar varias veces el cerrojo para sacar las balas.
Cañón: el cañón está fabricado en acero inoxidable y presenta una terminación satinada semejante a la del titanio. El acanalamiento del cañón se ha realizado buscando aligerar el rifle, y al mismo tiempo le confiere un aspecto más innovador y atractivo. Además, la boca del cañón está acabada en escalón con vista a proteger el estriado de posibles golpes y caídas.
Como es lógico en este tipo de rifles de alta montaña el cañón carece de miras propias, por lo que siempre es necesaria la instalación de un visor óptico. La unidad que probamos venía equipado con el modernísimo visor Bushnell Elite 6500 2,5-16 x 50, que me sorprendió muy gratamente, tanto por la calidad de la óptica como por su funcionalidad, estando especialmente pensado para recechar, modalidad en la que en muchas ocasiones tendremos que disparar a grandes distancias, por lo que esos 16x nos vendrán de maravilla para tirar con más confianza.
Para la realización de esta prueba, el fabricante nos suministró un Remington Alaskan Ti en el calibre 7 mm Rem Mag y equipado con el ya comentado visor. La prueba la realizamos en un campo de tiro disparando a una distancia de 100 metros. Tras ponerlo a tiro conseguimos realizar unas agrupaciones excepcionales, realizando varias series de tres disparos a una distancia entre impactos de tan solo 18 mm, por lo que el resultado puede calificarse de soberbio. Aunque este Remington es muy ligero, el retroceso es perfectamente asumible y no resulta en absoluto desagradable.
Posteriormente lo utilicé en una jornada de caza tras los machos monteses, pero el mal tiempo imposibilitó un buen resultado, nevaba copiosamente y hacia mucho frío, haciendo inútiles todos nuestros esfuerzos venatorios. Aquí, sin embargo, pude comprobar lo idóneo que es este rifle para la caza en rececho; tanto por su poco peso como por su estructura a base de fibra de carbono y Kevlar, que lo hacen sumamente resistente tanto a los golpes como a las distintas condiciones meteorológicas que nos podamos encontrar en nuestras salidas.









