Merkel KR-1 y Docter Tipcontrol: combinación lujosa y eficaz

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Cuando se unen dos productos procedentes de fabricantes de prestigio el resultado es un conjunto verdaderamente apreciable, tal como ocurre con el rifle Merkel Kr-1 y el visor o sistema de puntería óptica Docter Tipcontrol, importados por Global Hunt.
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Merkel KR-1 y Docter Tipcontrol: combinación lujosa y eficaz

Además de intrínsecamente atractiva, la combinación de estos dos productos resulta totalmente acertada para cazar en nuestro país, más aún cuando estos dos modelos son, dentro de la amplia gama que ofrecen ambos fabricantes los que sin miedo a equivocarme seleccionaría cualquier cazador con algo de experiencia y conocimiento de su afición.

Una combinación muy acertada

Efectivamente, en cuanto a rifle se ha escogido un modelo que casi puede considerarse una carabina por su corto tamaño, recamarado además para un cartucho versátil, y como complemento equipado de un visor con iluminación interna de 1,5 a 6 aumentos por 42 milímetros de diámetro de objetivo. El tamaño del arma es muy conveniente porque las principales modalidades de caza en nuestro país son la montería y la batida en las que se dispara relativamente cerca y hay que moverse a menudo entre maleza espesa y por tanto un arma manejable y de reducidas dimensiones resulta de lo más aconsejable. En cuanto al cartucho, si se va a usar este rifle también para algún rececho conviene que tenga un alcance eficaz suficiente, como ocurre con el venerable .30-06 Sprg. El visor es, asimismo, un elemento de lo más importante y se le ha elegido pensando en su aplicación variada según las condiciones de caza y la modalidad en la que se le emplee; sus aumentos variables permiten tanto el disparo rápido, de encare, en montería y batida, sobre todo gracias a su iluminación interna a la vez que los cuidadosos y medidos de rececho.

Culata

La culata de este rifle Merkel  está hecha de un excelente nogal de primera calidad en la que se marcan de manera espectacular un veteado excepcional. Los elementos que la conforman son una cantonera de goma negra de poco grosor, una carrillera de estilo bávaro, una parte superior en lomo de jabalí y una empuñadura de pistola asimétrica o con moño, es decir con la parte derecha engrosada para rellenar la palma de la mano.

El puntal acaba en un “schnabel” o pico que da un toque de gracia al conjunto de elementos que forman esta culata, todo ello sin exageraciones ni extravagancias que le hubieran restado la elegancia que tiene en su pleno estilo centro europeo. Para acabar con este apartado hay que mencionar que la madera del puntal no toca en ningún punto al cañón, por lo que las vibraciones de este en el momento del disparo son uniformes y libres, contribuyendo así a la precisión potencial del arma.

Cabe reseñar tres detalles que no revisten una importancia capital, pero que al menos desde el punto de vista estético dos de ellos y el otro desde el técnico la tienen. Uno es que los laterales de la empuñadura de pistola y del puntal ostentan un picado en punta de diamante perfectamente hecho a mano, otro es que el ajuste entre la madera y el metal, sobre todo en la parte inferior debería estar más logrado (y eso no quiere decir que sea malo) y el tercero que se ha equipado este rifle con las clásicas y antiguas anillas portafusil fijas que rompen su línea, además de resultar poco o nada prácticas habiéndolas desde hace tiempo separables y más aconsejables a todos los efectos.

Acción y mecanismos

La acción de este rifle es del tipo de cerrojo deslizante, es decir que siendo como las de cerrojo más o menos clásicas, parte de ella  (la superior) desliza al tiempo que el cerrojo. Esto permite hacer separables e intercambiables ciertas partes del rifle, esencialmente cabeza del cerrojo, cañón y depósito de munición, lo que le proporciona al arma una versatilidad muy grande.

El exterior de esta acción va bellamente decorado con unos grabados de tipo inglés que representan hojas de canto estilizadas con el fondo del trazo en negro asemejando la plata vieja; esto produce un efecto visual verdaderamente elegante de arma de lujo.

El cerrojo tiene en su parte delantera seis tetones de enganche, tres anchos delante y otros tres más estrechos detrás, en línea con los anteriores.  Estos tetones no enganchan en la acción propiamente dicha, que no existe como tal, sino en la prolongación del cañón con la que forma un cierre de extraordinaria robustez. En caso de cambio de calibre y de cañón la cabeza de este cerrojo puede ser sustituida por otra para diferente cartucho. El frontal de esta va rebajado o deprimido de manera que abraza o envuelve por completo el culote del cartucho que se encuentre en la recámara; en ella se encuentran la uña extractora, realmente estrecha, solidaria y el expulsor activo. Cuando la aguja de este cerrojo está montada, como medida de seguridad sobresale por su parte trasera para indicar esa condición o disposición en que se encuentra el arma.

En la parte posterior de la acción, en la rabera, va emplazado el seguro manual con trinquete y de dos posiciones; En la de activación bloquea el fiador del gatillo y el cerrojo y sirve para desarmar o descansar el contrapelo, si lo estuviera, accionando el gatillo que vuelve a su posición normal.

El gatillo va dorado para protegerle de la oxidación y está separado de su fiador, ya que este queda en el arma cuando se abate la tapa del cargador o depósito de munición mientras que el primero está incorporado a esta y al guardamonte del gatillo. Este disparador cuenta con varios puntos de ajuste por tornillos y además, empujándole hacia delante se queda montado en una especie de pelo (que llamo “contrapelo”) que teóricamente le quita peso aligerándole. En el caso concreto de esta unidad de prueba el gatillo en su estado normal tiene un tacto tan excelente y no hace falta el contrapelo para nada, el menos para mí.

El depósito de munición va encerrado en la parte inferior de la acción, retenido en ella por una tapa abatible unida al guardamonte del gatillo. Es del tipo Mauser con doble entrada y salida de cartuchos que organiza en dos columnas o hileras. Se puede llenar de munición bien extrayéndole de su alojamiento o dejándole en él e introduciendo los cartuchos por la parte superior de la acción como si fuera fijo o semifijo.

Cañón y miras

El cañón de este rifle (o carabina, si así se prefiere) es más bien corto y algo más grueso de lo normal para proporcionar el equilibrio apropiado al arma. Como ya se ha dicho, no le toca en ningún punto o zona la madera del puntal de la culata, va acabado en negro mate algo rugoso y es separable para, si se quiera, sustituirle fácilmente por otro de mayor o menor calibre.

Sobre él van emplazadas las miras propias del arma consistentes en un alza en una base que tiene corrección el lateral mediante tornillo y con muesca en “U” y un punto o mira delantera, también instalado en su base, que presenta la posibilidad de corrección en altura. En cuanto a este último hay que decir que es ancho y tiene forma de diente de sierra con una oquedad semiesférica en su parte superior pintada de blanco para que sea bien visible; carece de cubrepunto.

En la parte superior trasera este cañón tiene talladas una serie de rebajes que hacen de base integral para unas monturas de visor especiales del fabricante. En este caso monta un visor Docter de 1,5 a 6 aumentos variables por 42 milímetros de diámetro de objetivo que incorpora el sistema “Tipcontrol” de iluminación interna. Este visor carece de retícula y sólo presenta en su centro un pequeño punto negro que activando el Tipcontrol se vuelve luminoso, de color rojo y cuya intensidad se puede regular con un mando situado en el costado izquierdo del visor que es, al mismo tiempo, el contenedor del la fuente de energía o pila de botón. Personalmente no tengo nada en contra de los visores con iluminación interna, pero reconozco que no me agradan mucho aquellos en los que se ha eliminado la retícula, como en este caso. En el supuesto caso de agotamiento de la pila, los primeros quedan convertidos en visores normales, pero con estos últimos su utilización se vuelve crítica porque el punto de referencia resulta algo pequeño y poco visible.

Prueba y comentarios finales

La prueba se llevó a cabo en un campo de tiro oficial en galería mixta de 50 y 100 metros. Usé munición especialmente recargada por mi y que siempre me ha dado excelentes resultados en diferentes rifles del cartucho .30-06 Sprg.
Inicialmente probé el rifle situando el blanco a cincuenta metros, disparando con sus miras propias. Las miras de este rifle no están pensadas para hacer agrupamientos de impactos pues las han concebido para disparos rápidos de encare y son algo gruesas pero con ellas obtuve unos resultados bastante buenos que luego fueron mucho mejores con visor y a mayor distancia.

(Texto: José Luis Santaballa. Fotos: JP Bourguignon).


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