Recechos de corzo

Teckel y jagdterrier: pequeños titanes para rastrear mejor

en
Versión para impresiónVersión para impresiónEnviar a un amigoEnviar a un amigo
Una problemática que hubo de resolver el cazador es la localización de las piezas heridas. Y para esta labor, que no está exenta de dureza, se necesitan perros tenaces, tranquilos y capacitados. Teckel y jagdterrier son dos de los más emblemáticos.
teckel y jagdterrier

Multifacético y sorprendente cazador, el teckel brilla con luz propia en muchas actividades cinegéticas, una de ellas el seguimiento de rastros de sangre. Por sus características físicas (poco volumen) y temperamentales (muy enérgico), el teckel es una de la razas preferidas para esta modalidad. El teckel es un perro con el tronco alargado, muy fuerte y musculoso, suelto de movimientos, rápido y de aspecto serio a pesar de su pequeña talla. Su temperamento es valeroso, enfrentándose en la caza con animales tan superiores como el ciervo y el jabalí con un valor rayano en la temeridad. Su origen (descendiente de sabuesos) y funcionalidad cinegética han dado lugar a un perro completo, capaz de desarrollar perfectamente las más variadas facetas. Y es que esta raza está asombrosamente capacitada para localizar y seguir rastros de sangre, por lo que gracias a su trabajo se recuperará buena parte de esas piezas heridas en el campo.

Pruebas sobre rastro de sangre

El club de la raza en España organiza periódicamente pruebas de caza en las distintas disciplinas a las que está sometido el teckel, también, por tanto, Pruebas de Rastro de Sangre, Pruebas de Aptitudes Naturales, Pruebas de Cobro en Agua, seminarios y conferencias sobre el empleo del teckel en caza mayor, etc. Todo ello supone una garantía para los interesados en el teckel como perro de sangre en caza mayor y no por su vertiente de animal de compañía. Las pruebas sobre rastro de sangre pretenden evaluar las aptitudes del perro para localizar piezas de caza mayor heridas que al escapar dejaron un rastro de sangre. El teckel debe ser capaz de seguir el rastro y alcanzar a la pieza muchas horas después de que ésta recibiese el disparo; con ello se busca que las condiciones del rastreo sean lo más parecidas posible a las reales y que resulten útiles para el cazador de caza mayor.

¿Dónde comprar?

Los interesados en la adquisición de un teckel para rastro de sangre en caza mayor tienen varias opciones recomendables, que enumero por el orden que encuentro más razonable y que menos riesgos suponen para el comprador:
1. Ponerse en contacto con el vocal de Trabajo del Teckel Club de España que, además de solventar sus dudas, sabrá orientarle hacia criadores con perros de trabajo.
2. Si conoces a algún cazador con teckel y has visto trabajar a sus perros y te gusta el modo en que actúan, infórmate de si tiene intenciones de criar y de si está dispuesto a cederte un hijo de sus perros.
3. Más arriesgada es la opción de adquirir el perro directamente en Alemania, Austria, etc., y sólo sería recomendable para aquéllos que tengan un buen conocimiento de la raza, sus líneas de cría y seriedad de los criadores con los que entre en contacto. Y desde luego nunca, absolutamente nunca, se debe comprar un teckel para cazar en una disciplina como el rastro de sangre en los anuncios por palabras y otros anuncios por palabras en la prensa generalista.

Jagdterrier, dinamita en el rastro

Sorprendente, intrépido y valiente hasta la inconsciencia, el jagdterrier ha logrado en unos pocos años devolver a los terriers el prestigio que gozaron un siglo atrás como severos cazadores. Poseedor de una inagotable energía, no hay cazadero, por intrincado que sea, que se le haga difícil, y en el rastro de sangre realiza un trabajo tan exhaustivo y eficiente que le hacen ser la opción preferida por muchos cazadores.

Nacido para la caza en madriguera, a semejanza de los terriers británicos, su eficaz polivalencia pronto le abrió de par en par las puertas de otras modalidades cinegéticas, brillando de un modo especial levantando caza mayor y rastreando reses heridas. Cuando observamos a un jagdterrier podemos estar seguros de que estamos contemplando un trabajo de selección y depuración funcional de alta escuela, el trabajo de unos hombres que tenían claro lo que buscaban: un perro eficaz que les diera satisfacciones en su afición a la caza. Establecida aquella política de mejora racial mediante cruces, un hecho posiblemente casual sería el determinante de que el jagd adquiriese sus cualidades de perro de rastreo de pista de sangre: el cruce con el teckel. Dos perros de trabajo de talla similar, con un instinto cazador tremendo, por igual en madriguera que en superficie, era irremediable que acabasen hermanándose en una misma filosofía de la caza: eficacia.

Acción de caza

El pisteo de sangre es, posiblemente, la modalidad de caza que mayor popularidad le está dando a esta raza y en muchos países el número de ejemplares dedicados a tal menester ha superado con creces a su inicial labor de raposero. El jagd trabaja aquí por igual en las modalidades de perro suelto o atraillado. La mayoría de los cazadores opta por el perro atraillado, condicionados por las particulares características psíquicas de la raza, puesto que se trata de un animal muy inquieto, siempre decidido a hacer presa en la pieza y a enzarzarse en un combate cuerpo a cuerpo. Es un perro todo coraje y decisión, todo nervio al tomar el rastro, que sigue con una vehemencia sorprendente, a veces con tantas ganas que no es fácil de manejar. Si se pistea la sangre de un jabalí herido, llevar el perro atraillado es de obligado sentido común, pues sabemos lo mortífero que es un guarro herido y conociendo el ‘loco’ comportamiento de este temerario perro, nada le detendrá para enredarse en un combate a muerte, y digo a muerte porque, por desgracia, ningún perro sale airoso de las navajas del suido.

¿Por qué un jagd?

La especialización rigurosa de esas razas es, al tiempo, un impedimento para otras actividades cinegéticas y limita su difusión a auténticos entusiastas de concursos y pruebas de pisteo. En el jagd vamos a encontrar todas esas cualidades que los perros que se van a dedicar al pisteo de sangre deben poseer en buenas dosis. Tiene nariz suficiente para seguir el rastro después de haber transcurrido muchas horas, nariz recibida del teckel y un instinto de búsqueda y rastreo de la pieza que pocas razas superan (es ese mismo instinto el que le empuja a penetrar en una madriguera tras el zorro). Su coraje para enfrentarse a la res herida nace de su condición de terrier, un grupo étnico donde la palabra miedo es desconocida. También como terrier tiene una resistencia física y un aguante psicológico frente al estrés impresionantes. Si sumamos todo es fácil entender por qué en toda Europa la raza ha ido ganado adeptos entre los cazadores que buscan un perro polivalente, manejable y confiable para la caza mayor.

(Texto: Eduardo de Benito. Fotos: Archivo).


Su voto: Ninguno Valoración: 4.6 (5 votos)
publicidad
publicidad

Para todeos aquéllos interesados en profundizar en el rastreo de piezas heridas con perros de sangre, os sugiero entrar en la página de AEPES (Asociación Española del Perro de Sangre) www.aepes.es donde tienen cabida, además de estas dos grandes razas de perro, cualquier otra dedicada al rastro de sangre.
Saludos

25,50 €

Portabotas RTC
(Botas Hart)
20,00 €

11,00 €

El tigre y el marco polo
(Caza Internacional)

38,00 €

Botas Hart Stand
(Botas Hart)
110,00 €

62,00 €

78,00 €

42,00 €