Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar y analizar la navegación de sus usuarios y proporcionarle una mejor experiencia en el uso del mismo. Si está de acuerdo siga navegando o pulse en ACEPTAR. Ver más detalles.
Consejos veterinarios para saber actuar en estos casos

Si tu perro sufre un accidente, esto es lo que debes hacer

en
Cuando nuestro perro de caza sufre un accidente de cualquier tipo, en primer lugar hemos de determinar el estado de consciencia del animal, que puede ser normal, aunque se encuentre asustado, inconsciente o bajo el efecto del shock.
Consejos_Veterinarios_M
Para saber si el corazón del perro late, colocaremos la mano abierta sobre la parte izquierda del tórax, detrás del codo.

Consciencia y respiración

Si tu perro de caza se encuentra muy asustado, será importante intentar tranquilizarlo con palabras suaves, caricias e incluso, si su estado lo aconseja, le colocaremos un bozal o una cinta en la boca para evitar que pudiera mordernos por miedo. Si está inconsciente observaremos la respiración mediante el movimiento del tórax, pero si no es apreciable, acercaremos el oído a la trufa para notar el aire expulsado.

El pulso se puede detectar, con un poco de práctica, en la parte central de la cara interna del muslo. Se cuentan los latidos en quince segundos y se multiplica por cuatro; los valores normales son muy variables (80-150 lpm), pero además en caso de shock, ante un aumento de temperatura corporal y en otras situaciones, puede aumentar más.

Si el perro no respira

Valoraremos si su corazón late colocando la mano abierta sobre la parte izquierda del tórax, detrás del codo. Si no respira será necesario recurrir a la respiración artificial, siendo necesario complementarla con el masaje cardiaco si no detectamos latidos. En un animal en shock es importante evitar la hipotermia, por lo que si es preciso, se le cubrirá con una manta.

Heridas

Una vez valorada la consciencia y la respiración, observaremos si existen heridas en el cuerpo o deformaciones en las extremidades que puedan indicarnos la existencia de una fractura, pero siempre serán menos graves para la vida que un trastorno cardiopulmonar. En perros de pelo largo la palpación puede revelar lesiones que estén camufladas bajo el manto. Una hemorragia activa, abundante, debe ser atendida con compresión local con la mano ayudados de una gasa o un pañuelo.

El uso de torniquetes en las extremidades debe evitarse si es posible, utilizando en caso de necesidad un paño alargado o una cinta ancha con bastante superficie y no cuerdas o gomas, que son muy dañinas. Un torniquete tiene que ser colocado durante cortos periodos de tiempo, aflojándolo en caso de prolongarse el tiempo de ser correctamente atendido. Las heridas amplias han de ser tapadas con gasas o con cualquier paño limpio que tengamos a mano, para así evitar que se contaminen. La limpieza y desinfección de heridas o quemaduras en los primeros momentos, si el estado del animal lo permite, evitará infecciones posteriores.

Respiración artificial y masaje cardiaco

La respiración artificial es bastante más fácil de realizar correctamente y de obtener una respuesta positiva que el masaje cardiaco, pues este último tiene pocas posibilidades de ser exitoso. En el caso de animales que no respiran, es importante, primero, mirar en el interior de la boca si existe algún objeto que obstruya las vías respiratorias y retirarlo; en el caso de ahogados, debemos levantar por las extremidades posteriores o la cintura si el perro es muy grande durante unos diez segundos para permitir salir el agua de los pulmones. A continuación haremos la respiración artificial colocando la mano cerrada haciendo un tubo, sobre el hocico, manteniendo la boca cerrada y soplaremos. Si lo hacemos correctamente debemos ver que el tórax se distiende con la entrada del aire. A continuación quitamos la mano y dejamos salir al aire, repitiendo el proceso cada cinco segundos hasta que respire espontáneamente.

El masaje cardiaco, indicado cuando no existe latido, se realiza acompañando a la respiración artificial (si no existe latido cardiaco, por supuesto que el animal no respirará tampoco). Es una técnica más difícil y con muchas menos posibilidades de éxito que la respiración artificial. Es necesario realizarla entre dos personas, una encargada de la respiración “boca-hocico” y la otra del masaje propiamente dicho.

¿Cómo se hace un masaje cardiaco?

  • Se realiza en perros pequeños colocando el pulgar en un lado del tórax y el resto de dedos en el otro, por detrás de los codos, realizando compresiones dos o tres veces por segundo.
  • En el caso de perros medianos, se colocan tumbados sobre el lado derecho y se presiona detrás del codo con las manos abiertas, una encima de la otra.
  • En animales grandes, con un tórax profundo, es preferible colocarlos boca arriba y presionar con las dos manos sobre la parte inferior del esternón en dirección hacia la cabeza.

Es interesante, a la vez que hacemos el masaje, tomar el pulso en el muslo, pues será indicativo de que lo estamos realizando correctamente. Si el corazón vuelve a latir espontáneamente, nos centraremos sólo en la respiración artificial. En el caso de no obtener respuesta en cinco minutos, pues el latido o el pulso no reaparecen espontáneamente, no tendrá mucho sentido continuar con la técnica porque no podremos salvar la vida del perro.

(Texto: M. Lázaro / Fotos: Archivo y Shutterstock)



Su voto: Ninguno Valoración: 4.7 (3 votos)
publicidad
publicidad
Cuaderno de lobos
(Más Libros)

129,00 €

215,00 €

Prismáticos Bresser Condor 8x32
(Prismáticos para la caza)

119,00 €

20,00 €