



La asociación o fusión de empresas en grupos es la mejor, si no la única, solución que le queda a la industria europea si no quiere desaparecer ahogada por la marea asiática. En esta línea está Norica-Laurona Gardone Lux, una escopeta que dispone de un acabado impecable tanto en sus partes constituyentes como en sus mecanismos.
Estas dos partes están hechas de una madera de excelente nogal por calidad y acabado. Se notan en ellas unos veteados marcados y contrastados que son todo un lujo, tal vez el único que se pueda percibir a simple vista en esta escopeta, aunque cuenta con más.
La culata tiene cantonera de goma de regular grosor y empuñadura de pistola; también cuenta con una bien señalada ventaja o “cast off” que puede corregirse y aumentarse por medio de cuñas de material sintético que se interponen entre la parte frontal de la culata y la posterior de la acción o carcasa. Por lo demás, se puede concluir diciendo que esta culata está bien calculada y adecuada para un uso general en cualquier modalidad de caza.
La delantera es también de corte clásico, de sección prácticamente circular y con longitud y grosor excelentes para prestar a la mano de apoyo y dirección un asimiento perfecto. Esta parte en sus laterales ostenta un fino cuadrillado hecho por láser; en cambio los laterales de la empuñadura de pistola parecen llevar un picado en punta de diamante hecho a mano, aunque bien podría ser como el anterior.
Para facilitar el transporte del arma en los terrenos cinegéticos se ha dotado esta escopeta de unas anillas portafusil que se emplazan en los lugares habituales; la delantera, en el extremo de la tuerca de fijación del cañón, y la trasera, en la parte inferior de la culata.
Moviéndose en la misma línea clásica que caracteriza a esta escopeta, su sistema de automatismo es el más empleado actualmente por las de su estilo y clase, es decir, el de toma de gases.
Efectivamente, este sistema se distingue por su sencillez y eficacia y por eso lo han adoptado la mayoría de los fabricantes de armas largas automáticas y semiautomáticas militares y civiles. Por ser sobradamente conocido sólo diré sobre él que se basa en aprovechar una derivación de los gases del disparo para que su fuerza accione los mecanismos de recuperación y carga. Como en otras escopetas de su estilo, adosado al cañón, en su parte inferior va un cilindro en el que, por medio de unas toberas, se recoge una fracción de los gases del disparo que impulsan un pistón que desliza coaxialmente por el exterior del depósito tubular de munición. Ese impulso se traslada al cierre al que desbloquea y así se inicia el ciclo semiautomático.
El sistema empleado por esta escopeta cuenta con un segmento elástico de cierre en el pistón, como en los de los vehículos automóviles, y una salida del exceso de gases por los costados superiores de la delantera. Para el bloqueo del cierre y que no se pueda producir el disparo sin que esté completamente obturada la recámara, la prolongación superior del cañón tiene un rebaje en el que encaja una pieza ascendente del bloque que si no lo hace impide que la aguja alcance el fulminante del cartucho que se encuentre en la recámara y por tanto que no se produzca el disparo que tendría, en esas condiciones, indeseables consecuencias. El sistema de percusión y disparo así como el de seguro manual es del tipo Browning, con martillo interior y seguro de pasador transversal que traba al mismo tiempo martillo y gatillo.
Los sistemas combinados de almacenamiento y alimentación de munición son también los clásicos y típicos de las escopetas semiautomáticas, constituidos por un depósito tubular (reducida su capacidad a sólo dos cartuchos para adaptarse a la normativa vigente) que, como ya hemos dicho, actúa como guía del émbolo del sistema de automatismo, y por un elevador basculante que tapa la trampilla inferior de carga. Para el cambio rápido del cartucho que esté en la recámara por otro de distinto tipo o clase, estos sistemas poseen un mecanismo de retenida del cierre en su posición más retrasada. Esto permite la extracción y expulsión del cartucho de la recámara para que quede vacía y pueda recibir el que se quiera usar (perdigón por bala y viceversa, cartucho con perdigón más fino por otro más grueso, etc.). El mando de este mecanismo de retenida se encuentra en el costado izquierdo de la carcasa y se identifica claramente por ir con cromado metálico y destacar del entorno en que se encuentra que es negro. La alimentación de cartuchos del depósito a la recámara se realiza por inercia así que para vaciar el depósito tubular hay que presionar con la yema del dedo la retenida de los cartuchos para que abandonen ese receptáculo.
La carcasa o acción de esta escopeta es de metal aligerado (una aleación de acero y aluminio) y va recubierta de un cromado negro. Su exterior va adornado sencillamente por las figuras de unos faisanes en vuelo y el nombre del fabricante en dorado lo que da un toque elegante, sin sobrecargar el conjunto.El cañón de esta escopeta mide 71 centímetros y su parte superior la recorre totalmente una banda o solista sobre pilares de ocho milímetros de anchura cuya superficie va convenientemente cuadrillada al objeto de que en ella no se refleje la luz ambiente y moleste al cazador cuando apunte; en su extremo esta solista lleva un punto esférico de latón.
La parte delantera interior de este cañón va roscada para instalarle los chokes intercambiables que son los habituales de cinco a una estrella, correspondientes a los cilíndricos (sin choke), cilíndricos mejorados (1/4 de choke), modificados (1/2 choke), modificados mejorados (3/4 de choke) y full o chokes completo.
(Texto: JOSÉ LUIS SANTABALLA. Fotos: J. P. BOURGUIGNON)









