Cómo mejorar el tiro con escopeta

Versión para impresiónVersión para impresiónEnviar a un amigoEnviar a un amigo
Cuando empezamos a practicar el tiro con escopeta, es decir, el tiro sobre blancos que no están fijos sino que van en movimiento, hay que tener en cuenta una serie de conceptos o puntos técnicos fundamentales si queremos obtener unos buenos resultados.
tiro-M
El autor aleccionando a uno de sus alumnos.

Estamos a pocas semanas de la apertura de la media veda y es un momento idóneo para que comencemos a entrenar con platos nuestra forma de manejar la escopeta. Siguiendo los consejos que os vamos a dar a partir y poniéndolos en práctica en campos de tiro seguro que lograremos llegar a la apertura de veda con un buen nivel de tiro, lo que sin duda nos permitirá mejorar nuestros resultados con respecto a la temporada pasada.
Para mejorar nuestro nivel de tiro, normalmente no suele ser necesario realizar grandes cambios en nuestra forma de tirar, sino que, simplemente descubriendo los fallos o los vicios más comunes que tengamos -labor  más difícil y para la que os recomiendo que contéis con la ayuda de un buen profesor de tiro- y poniendo sencillas soluciones a estos errores, será suficiente para poder elevar el nivel de tiro de una forma espectacular.
Descubrir cuáles son los vicios de tiro es una labor que en el transcurso de una mañana observando cómo tira el alumno será suficiente para detectar todos ellos y hacer una valoración de mayor a menor de los más importantes y frecuentes. Por otro lado, poder ir corrigiéndolos será una labor más lenta y de entrenamiento, siguiendo las pautas marcadas por nuestro entrenador; es por ello que poder contar con dos meses previos a la apertura de la nueva temporada nos permitirá entrenar en un campo de tiro varias veces para ir corrigiendo los errores de forma paulatina. Normalmente, con 5 ó 6 días de un entrenamiento bien guiado será suficiente para lograr corregir hasta los vicios más arraigados.

A continuación vamos a repasar una serie de pautas o conceptos  más representativos de cómo se tira con escopeta:

1. Cuando hablamos de apuntar, en la mente de cualquier persona sentimos la sensación de hacerlo sobre aquel objeto que deseamos impactar. Esto es debido a que la totalidad de ejercicios de puntería que realizamos habitualmente en nuestra vida cotidiana lo hacemos sobre blancos que están fijos o quietos, como puede ser chutar un balón a portería, encestar una pelota de baloncesto, lanzar un dardo a diana o simplemente tirar una pelota de papel a una papelera; cuando realizamos cualquiera de estos ejercicios, siempre lo hacemos apuntando directamente sobre el objeto que queremos alcanzar, esto hace que en nuestro cerebro se cree la idea fija y permanente de que para acertar nuestro tiro o lanzamiento haya que hacerlo dirigiendo  nuestro punto de mira directamente sobre el objeto que deseamos alcanzar. Este pensamiento queda ratificado aún más cuando disparamos con una carabina o un rifle sobre una diana, confirmando que es la forma correcta de hacerlo. El problema surge cuando tiramos a un blanco en movimiento y toda esta técnica o teoría creada de cómo se debe disparar se derrumba, cambiando totalmente nuestra filosofía de tiro, ya que tendremos que acostumbrarnos a que en el momento de efectuar los disparos nuestro punto de mira estará posicionado en un lugar por delante del blanco, así como si quisiéramos errar nuestro tiros por delante de él. Esto es algo dificultoso de vencer, pero totalmente necesario de asimilar y poner en práctica si queremos obtener buenos resultados en nuestros tiros con escopeta.
 
2. En este tiro nos encontramos con una dificultad que en el de precisión no existe, como es la obligación de averiguar en un espacio de tiempo muy corto previo al disparo cuál es el sitio donde debemos situar el punto de mira antes de apretar el gatillo de nuestra escopeta. Saber juzgar nuestros tiros es algo importantísimo y decisivo en el tiro con escopeta.

3. Otro concepto que debemos tener en cuenta es saber claramente la gran diferencia que existe técnicamente entre la forma de utilizar un rifle o una escopeta. Normalmente, nuestros primeros pasos con un arma en las manos han sido con una carabina de plomillos. Esto hace que nuestra experiencia haya nacido de un arma empleada para el tiro de precisión, al igual que pasa con un rifle, es decir, un arma para disparar sobre blancos fijos, aunque algunos buenos tiradores llegaran a acertar sobre blancos en movimiento. Esta experiencia, única existente en nuestro cerebro, normalmente la queremos aplicar cuando cogemos una escopeta en nuestras manos y pretendemos acertar sobre blancos en movimiento, lo que nos lleva a cometer un error tras otro. La experiencia de comenzar a tirar con aire comprimido desde pequeños es buena, en el sentido de acostumbrarnos a tener un arma en las manos durante horas, a tener en cuenta la seguridad y la facilidad de manejo de ésta, pero no es recomendable para aplicar su técnica al tiro en movimiento.

4. Un  buen tirador de blanco fijo es aquel que sabe quedarse totalmente inmóvil en el momento de efectuar sus disparos, mientras que una de las mejores cualidades de un tirador de escopeta es la de controlar el movimiento de su cuerpo, de forma que en ningún momento se pare al efectuar sus disparos. La forma de realizar el movimiento de nuestro swing es muy importante, ya que dependerá de las partes de nuestro cuerpo que entren acción el que lo podamos controlar y precisar con mayor o menor facilidad, para poder seguir a la pieza con rapidez a la vez que con un buen control de la punta de nuestros cañones.

5. Hay una frase que normalmente transmito a mis alumnos y que es muy interesante tener en cuenta, sobre todo para aquellos cazadores que alternan el uso de rifle y escopeta y es la de: “En el tiro de rifle la precisión deberá estar por encima de la decisión de disparo, mientras que en el tiro de escopeta ocurre lo contrario, es decir, que hay que dar a nuestros disparos más decisión que precisión”. La decisión de disparo radica en la predisposición de la mente para mantener un alto grado decisorio.  Además, otro elemento que colabora en aplicar esta decisión es el gatillo de nuestro arma, que debe tener una dureza apropiada a nuestra forma de tirar, y que esté totalmente controlada por la sensibilidad de nuestro dedo, de tal forma que sepamos perfectamente el segundo, mejor dicho en la milésima de segundo exacta, en el que queremos que se produzca nuestro disparo.

6. Cuando tiramos con un rifle, normalmente cerramos el ojo contrario al del pómulo de apoyo de nuestra culata. Esto es algo que hacemos por tradición de padres a hijos y que según se cree proviene de cuando se tiraba con escopetas de chispa, para proteger un ojo de la explosión del disparo y así poder abrirlo después de disparar y apreciar donde caía la pieza abatida, ya que el otro ojo solía quedarse cegado por la explosión de la pólvora. Cuando tiramos con escopeta solemos hacer lo mismo, cuando esto supone un grave error, ya que un ojo cerrado crea más estrés, disminuye el campo visual y, lo que es peor, nos resta la cualidad que tenemos de poder medir distancias. A este tema le dedicaremos un capítulo completo para ver cómo tenemos que acostumbrarnos, y si es bueno o no tirar con visión binocular en cada caso.

7. En el tiro de escopeta es importantísimo que el arma que utilicemos nos transmita confianza. Esto se logra de varias formas, como veremos en próximos capítulos, pero si tuviéramos que destacar las más importantes diríamos que nuestra escopeta primero nos tiene que entrar por los ojos, es decir, que nos guste su estética y que siempre nos resulte agradable tenerla en las manos. Por otra parte, el arma debe ser la idónea técnicamente para el tipo de tiro que vayamos a practicar. Pero el punto técnico más importante que debe cumplir es que sea un arma adaptada a nuestras medidas, cosa que se logra modificando las medidas de la culata, como veremos en futuros artículos.

8. Un cartucho de alta calidad, por supuesto, que ayuda a obtener al final de temporada un porcentaje mayor de aciertos en nuestras jornadas de caza. Esto es algo indiscutible, pero también tendremos que tener siempre en cuenta que el auténtico protagonista de un acierto o un fallo somos nosotros mismos, por lo que deberemos desde el primer día que utilicemos una escopeta ser totalmente autocríticos y objetivos con la causa de nuestros fallos, dejando la costumbre que existe y que está tan arraigada entre los cazadores de echar siempre la culpa al cartucho o a la escopeta de nuestros propios errores.

(Texto: Centro de entrenamiento y perfeccionamiento del tiro con escopeta Gonzalo Gómez Escudero. Teléfono de contacto: 609 002 992. Fotos: Archivo y autor).


Su voto: Ninguno Valoración: 4.1 (54 votos)
publicidad
publicidad
Prismáticos Bresser Corvette 10x42
(Prismáticos para la caza)

149,00 €

38,00 €

26,60 €

Prismático infantil
(Prismáticos para la caza)

19,00 €

153,65 €

89,00 €