



Los primeros resultados preliminares obtenidos en el IREC por el equipo de Rafael Mateo tras dos meses de experimentación, demostrarían la sospecha que los cazadores tenían sobre ciertos productos agrícolas estaba muy fundamentada, según informado la RFEC y la ONC en un comunicado conjunto.
Los efectos de alguno de estos tres compuestos: dos fungicidas (Tiram y Difenoconazol), y un insecticida (Imidacloprid), utilizados en el blindaje de semillas, son letales para nuestras perdices, según se desprende del informe preeliminar dado a conocer por ese equipo investigador.
El proyecto y los primeros datos fueron presentados el pasado 8 de junio a los presidentes de la RFEC y la ONC, Andrés Gutiérrez y Juan Antonio Sarasketa, en un acto celebrado en la sede del IREC en Ciudad Real, en el que estaba presente su director, Javier Viñuela, así como el secretario general de la RFEC, Santiago Ballesteros, y el director de Fedenca, José Luis Garrido. La Fundación Fedenca está encargada por mandato de las entidades patrocinadoras para hacer el seguimiento y el control del proyecto.
El proyecto, del que se dará un informe técnico y exhaustivo a finales de este mes de junio, ha analizado ya los efectos de los tres compuestos mencionados a partir de preparados comerciales de los mismos, aplicados con diferentes dosis a semillas de cereal que se dieron a comer a diferentes grupos de perdices.
Las dosis de los tres fitosanitarios aplicados sobre las semillas de cereal han sido, para cada compuesto, en dos concentraciones distintas: en una se aplicaba la concentración recomendada por el laboratorio distribuidor, y en otra se administraba con una concentración alta, en concreto del doble de la dosis de aplicación recomendada.
El cereal tratado con los dos niveles de dosis de los tres fitosanitarios se dio a uno de los seis grupos de perdices diferentes objeto del ensayo. Se tenía un séptimo grupo de perdices de control que se alimentaba con las mismas semillas, pero sin tratamiento alguno. El periodo de exposición alimentando a las perdices con las semillas ha sido de sólo diez días.
El ensayo estudia seis variables: mortalidad, condición corporal, hematocrito, metabolismo antioxidante, respuesta inmune específica y reproducción en la que se medirán, entre otros parámetros, los efectos en el tamaño de la puesta y la tasa de fecundación.
Por lo que se refiere a la primera variable, desde la ONC y la RFEC han informado en un comunicado que “las tasas de mortalidad producidas han sido considerables”.
Así, mientras que el Difenoconazol no ha producido mortalidad en ninguna de las dos dosis aplicadas, el Tiram no la produce si se aplica en las dosis recomendadas, “pero en dosis altas produce una mortalidad superior al 35% de media y afecta sobre todo a los machos, de los que han muerto casi el 60%”, aseveran la RFEC y la ONC.
Por su parte, el insecticida Imidacloprid “ha matado a un 15 % de las hembras con las dosis recomendadas y un 70 % de hembras con las dosis altas” dice el comunicado de las dos entidades patrocinadoras, que señala además que la incidencia de este último producto en machos “es menor”.
Desde las entidades promotoras, RFEC y ONC, se ha comunicado que en cuanto dispongan de resultados definitivos “se hará un planteamiento ante las administraciones correspondientes, dando los pasos que sean necesarios para evitar esta aplicación en nuestros campos”.
De hecho, estos primeros resultados y el efecto de este insecticida sobre las semillas han hecho ya plantearse a las dos entidades “la necesidad de comprobar en próximas temporadas los efectos que hacen los herbicidas e insecticidas que se aplican masivamente en el proceso agrícola de cereales, viñas y olivares, que son los cultivos agrícolas más extendidos en el territorio nacional”, asegura la nota difundida a los medios.









