



En octubre del pasado 2009 el Club de Cazadores de Becada (CCB) y laFundación Fedenca firmaban un convenio para la realización conjunta de actuaciones de colaboración, concienciación, fomento y difusión en la mejora del conocimiento y la gestión de la becada.
De ese convenio entre Fedenca y CCB, cuya primera fase se prolongará hasta 2012, salió el proyecto ‘Captación de datos para la gestión de la caza de la becada a través del seguimiento de cacerías, anillamiento y RTVS vía satélite’, actualmente en marcha y que está patrocinado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.
Este estudio, del que ahora se han dado a conocer los datos obtenidos en la pasada temporada de caza de la becada, ha venido a tomar el testigo del conocido ‘Proyecto Becada’, el primer estudio de entidad científica a nivel nacional sobre la becada, que estuvo impulsado por la Federación de Caza de Cantabria y la Fundación Fedenca.
El ‘Proyecto Becada’ supuso en España, gracias a la colaboración de unos cientos de cazadores de sordas, un notable avance en el conocimiento de algunas variables relacionadas con la migración de esta singular ave, y cuyos resultados quedaron plasmados en el libro ‘La Becada en España’, editado en el año 2000 por Fedenca.
Asimismo, desde el Club de Cazadores de Becada con Perro se han venido realizando toma de datos de las becadas cazadas durante las temporadas cinegéticas gracias a la colaboración de sus socios.
Este mismo Club puso en marcha en 2005 el proyecto ‘Scolopax Sin Fronteras’, cuyo principal objetivo es el estudio de la migración y origen de las poblaciones ibérico-invernantes de Scolopax rusticola mediante seguimiento vía satélite (RTVS), el estudio de isótopos estables de hidrógeno en sus plumas y el anillamiento científico.
El actual proyecto establecido entre Fedenca y el CCB está controlado por los directores de las dos entidades, y coordinado técnicamente para Fedenca por Mario Sáenz de Buruaga. Además, dispone de apoyos de diferente índole por miembros del club y personal de la fundación de la RFEC.
En el informe que las dos entidades han hecho público con los datos de esta primera temporada de caza bajo este proyecto, destaca la gran colaboración y participación de los cazadores en el proyecto.
Así, el número de alas de sorda remitidas a los “lectores” ha sido muy significativo (236 alas) ya que los colaboradores, respecto a la temporada anterior, han aumentado en casi el 50 por ciento (132 cazadores frente a 86). También ha incrementado el número de jornadas de caza en un 30 por ciento (2.802 contra 2013 jornadas), del 30 por ciento en horas de caza (12.966 frente a 9273 horas), así como un 40 por ciento del total de becadas analizadas.
En cuanto a los datos obtenidos en esta primera temporada, Fedenca y el CBB califican de “buenos” los índices cinegéticos de abundancia globales, ya que tanto el índice de avistamientos como el índice de capturas están, respectivamente, un 4% y un 10,4% por encima de la media de la última década.
Globalmente, se han detectado varios picos de abundancia, fijados en la tercera decena de noviembre, en la segunda decena de diciembre, en la segunda decena de enero y durante el mes de febrero; si bien este último pico no tiene la misma fiabilidad que los otros “al haber datos muy escasos como consecuencia de que la temporada de caza ya cerrada la temporada en la mayoría de las regiones”, aclara el informe.
El peso medio de las becadas analizadas es la variable más constante, situándose en 305 gramos en esta temporada. Además, se confirma el mayor peso medio de las hembras respecto a los machos.
En cuanto al sexo, salvo en Cantabria y Castilla León, con un porcentaje de machos del 50% y del 54%, en el resto de comunidades este porcentaje es de alrededor del 40%. Asimismo, se confirmó un año más la mayoría de hembras en el cociente habitual (40 machos/60 hembras). Por último, y respecto a la edad, el porcentaje global de juveniles ha sido del 53,33%, valor próximo a la media de la última década, 58,9%.
El informe también analiza qué ocurrió con las becadas durante la ola de frío que asoló España a finales de 2009 y principios de 2010, demostrando que los cierres preventivos en esas circunstancias son “idóneos” para la protección de la oilagorra.
El análisis de las observaciones y capturas en Asturias, Cantabria y País Vasco, comparándolos con los globales peninsulares, “permite afirmar que durante las jornadas de ola de frío, y en fechas posteriores, los estándares de avistamientos, de capturas y de efectividad cinegética (relación entre avistamientos y capturas) fueron en claro aumento. De este análisis cabe deducir la idoneidad de la aplicación del protocolo de ola de frío, para la protección de la especie”, afirman el CCB y Fedenca en el texto.El informe recuerda cómo algunas provincias “cerraron acertadamente la caza, ya que esos días bien pueden calificarse de lo que la legislación denomina “días de fortuna”, o sea, de mala fortuna para las especies”.
Asimismo, y a la luz de los datos recogidos, el informe concluye que “la temporada hay que calificarla como normal-buena, e incluso muy buena en algunas regiones”.
El informe también avanza algunos datos de las cinco becadas que a lo largo de 2010 han sido equipadas con transmisores PTT de satélite, de manera que se pueda monitorizar el viaje prenupcial que estas aves realizan desde la Península Ibérica rumbo a Europa Oriental, siendo Rusia el destino habitual.
El CCB ya equipó anteriormente ocho becadas en el marco de su proyecto ‘Scopalax Sin Fronteras’, y gracias a ellas se sabe que las becadas son capaces realizar viajes entre sus zonas de invernada y las de reproducción que oscilan entre los 3.200 kilómetros y los 6.400 kilómetros, constatándose también la fidelidad de las arceas tanto para las áreas de invernada como para las de cría.
Por lo que respecta a las becadas anillas en 2010, en Iturmendi (Navarra), se marcó a la becada bautizada como “Laguna-2”. Su nombre procede de que su PTT ya se había utilizado inicialmente en 2008 con Laguna, sorda que tras viajar hasta Rusia y regresar fue abatida por un cazador en Álava. Hoy, la portadora de este emisor está en las orillas del lago Ladoga, a 3.250 kilómetros de su punto de captura.
Asimismo, otras cuatro becadas fueron marcadas en 2010 con PTT’s en Asturias, Vizcaya, Cantabria y Álava. La asturiana, “Xiana-CAM”, fue marcada con un transmisor cedido por la delegación de Baleares del CCB, y ha emitido durante 33 días en localizaciones cercanas a la zona de suelta, en el concejo asturiano de Corvera.
El 15 de marzo, en las campas de Dima (Vizcaya), se marcó a “Bizkaia”, becada que ha realizado un viaje diferente al de sus compañeras, realizando vuelos cortos de 45-80 kilómetros al día y paradas también breves que la han llevado hasta las orillas del lago ruso de Onega.
“Karelia” se capturó y liberó el 19 de febrero en la sierra cántabra de Elsa. Su nombre proviene de que su PTT ya equipó en 2008 a una arcea que voló desde Álava hasta la república rusa de Karelia, donde murió y fue encontrado por un equipo del CCB.
Ha realizado la migración más extraordinaria de cuantas se habían marcado con anterioridad. Inició su viaje a lugares de cría entre el 13 y el 16 de marzo, recorriendo en dos meses cerca de 6.400 kilómetros hasta el Oblast de Tomsk, en Siberia. Ha atravesado Francia, casi visitado Suiza, ha mostrado especial gusto por Polonia, cruzó los Urales, llegó incluso a Siberia occidental, y puso fin a su periplo en los inmensos e inaccesibles bosques de taiga de Tomsk.
La cuarta y última de las becadas es “Fedenca-FB”, la primera que deriva completamente del convenio Fedenca-CCB. Se capturó el 19 de marzo en las faldas del monte Gorbeia, Álava, en el marco del curso de formación para lectores de alas y equipos de anillamiento que se impartió los días 19 y 20 de marzo en Vitoria-Gasteiz. Sin emabrgo, esta becada sólo ha emitido durante cuatro días.
Fedenca y el CCB afirman desconocer el por qué del silencio de, “Xiana” y “Fedenca-FB”, barajándose posibilidades como su muerte, que el emisor haya fallado o se les haya desprendido, o bien que las aves estén en zonas muy umbrías, donde las baterías no puedan cargar.
Sin embargo, no se pierde la esperanza, pues como se apunta en el informe, hay experiencias anteriores como la del emisor que porta hoy “Karelia”, que pasó todo un invierno bajo la nieve y que con el deshielo volvió a emitir señales a lared de satélites Argos, que sigue el rumbo de las sordas portadoras de PTT´s.









