



Hasta hace muy poco tiempo todo el manual de técnica de tiro con escopeta se limitaba prácticamente a estas dos frases, y es que en ellas están encerrados dos prácticos consejos que evitarán los fallos más frecuentes que cometemos los cazadores: dejarnos los tiros traseros y bajos.
Los cazadores de antes aprendían a tirar con escopeta normalmente de forma autodidacta, valiéndose de su propia habilidad o pericia y de seguir ciertas frases o consejos que recibían de los cazadores más experimentados, como “a la liebre y a los conejos hay que tirarles a las orejas”, o el ya comentado “corre la mano y tapa la pieza”.
A pesar del empleo habitual de estas expresiones durante la enseñanza de técnicas de tiro, conviene decir que su utilidad práctica es indiscutible y, por esa razón, es imprescindible acompañarla de una sencilla y clarificadora explicación que asiente el conocimiento adquirido, que es lo que vamos a hacer en este artículo.
La expresión “corre la mano” se emplea para indicar al cazador que dirija la punta de la escopeta por delante de la pieza antes de apretar el gatillo. Sin embargo, todos sabemos que no es la mano la encargada de que la punta de la escopeta se sitúe por delante de su trayectoria, ya que si esto fuese así cometeríamos varios errores que veremos a continuación.
Entre los problemas que se originan por tirar de brazos, el más importante es que modificamos el punto de apoyo de nuestro pómulo sobre el lomo de la culata.
Este fallo es muy grave, ya que normalmente las culatas de las escopetas, salvo algunas de competición, suelen tener una cierta caída en la culata, por lo que si situamos nuestro ojo más adelante o más atrás, la colocación de nuestro ojo con respecto a la rasante de la solista variará y, por tanto, la dirección de nuestro tiro también con respecto al punto que señale el punto de mira de nuestro arma.
Un buen ejemplo del error que significa tirar de brazos o corriendo la punta de la escopeta con la mano lo podemos encontrar al tirar sentados en una silla o simplemente con los pies fijos en el suelo, como ocurre cuando disparamos sobre un terreno embarrado.
En ambas situaciones estamos obligados a mover los brazos y la punta de la escopeta con la palma de la mano, lo que sin ninguna duda nos conllevará a obtener un porcentaje de aciertos en nuestros tiros mucho más bajo.
Si decimos que nuestra mano no debe mover la punta de la escopeta, algunos estaréis pensando “¿y con qué muevo los cañones del arma hacia el punto de disparo?”. Los brazos, el encare y la cantonera sobre nuestro hombro tienen que formar un bloque compacto; una vez conseguido esto, si queremos dirigir el punto de mira en una u otra dirección, lo haremos moviendo la cintura, las caderas, las rodillas, los tobillos y la planta de nuestros pies sobre el suelo, pero no con los brazos ni con la mano.
Consiste en realizar un mínimo movimiento con la yema de los dedos sobre el guardamano de nuestra escopeta en el momento previo al disparo, como queriendo dar un ajuste fino en el final del swing, con objeto de precisar de una forma más minuciosa el punto donde queremos dirigir nuestro disparo.
Hay que tener cuidado en no confundir el doble swing con el adelanto corriendo la mano solamente. El doble swing se puede utilizar tanto en el tiro de caza como en el de competición y con preferencia cuando se realizan tiros de un swing largo. El doble swing ayuda a no parar el movimiento de la escopeta al apretar el gatillo.
“Tapa la pieza y tira con los dos ojos abiertos” es la frase fácil que suelen utilizar muchos cazadores para jugar a profesores de tiro con amigos o compañeros de caza. Para dar un consejo hay que estar seguro de cómo, a quién y en qué momento darlo, por que hay muchas personas que no pueden tirar con los dos ojos abiertos y en muchísimas ocasiones no hay que tapar la pieza al disparar.
En general el cazador, en el momento de realizar sus disparos, tiende a bajar la punta de los cañones para ver mejor la pieza, cometiendo el error de dejarse los tiros bajos. Esto se corrige haciendo correctamente la tercera fase del swing de tiro, y no tapando sistemáticamente la pieza, salvo en aquellos juicios de tiro en que la trayectoria de vuelo sea ascendente, en cuyo caso sí taparemos, antes de disparar, su imagen con el grosor de nuestros caños.
Una situación en la que sí debemos tapar la pieza en el momento de realizar los disparos es en el tiro al conejo. Aquí normalmente los tiros se quedan bajos, provocando la imagen engañosa de ver el conejo cómo queda envuelto por el polvo del terreno, pensando que el tiro ha ido centrado cuando, en realidad, el tiro se ha quedado bajo; prueba de ello es ver cómo el conejo sale de la nube de polvo corriendo a toda velocidad. Por ello, y en esta ocasión, deberemos seguir el consejo de que en el tiro al pelo hay que disparar a las orejas.
Cuando la perdiz se levanta ante nosotros puede ser que lo haga varios metros delante o desde el mismo lugar de donde nos encontremos; son situaciones que, aunque parezcan muy similares, son muy diferentes si las juzgamos con respecto a si hay o no que tapar a la pieza.
Mientras que sobre aquella perdiz que levanta el vuelo 15 ó 20 metros por delante de nosotros sí que hay que taparla en el momento del disparo, sobre esa otra que prácticamente se nos levanta de nuestros pies, aunque su trayectoria sea ascendente, bastará con apretar fuerte la culata a la cara y disparar sobre ella misma para poder abatirla.
Asimismo, una situación en la que siempre deberemos tapar la pieza será cuando venga de pico hacia nosotros a una altura superior a la de nuestra escopeta.
En una gran cantidad de situaciones no hay que tapar la pieza en absoluto, por ejemplo, cuando la perdiz mantiene un vuelo horizontal paralelo al suelo y pasa cruzando por delante de nosotros, en trayectorias descendentes cuando se descuelgan por una ladera o, por ejemplo, a la clásica perdiz que nos pasa por encima y la tiramos alejándose. En esta situación no sólo no habrá que taparla, sino que inclusive deberemos dispararla ligeramente por debajo para poder abatirla.
(Texto y fotos: Gonzalo Gómez Escudero)










un articulo interesante que me deja con ganas de seguir leyendo...espero que se amplie en el futuro..un saludo