



A menudo, cuando pensamos en una buena jornada de codorniz casi siempre nos viene a la mente un idílico rastrojo de trigo, por el que ir avanzando y tirando las codornices que nuestro perro saque cada dos por tres. La realidad, sin embargo, es que sea el rastrojo como sea, las codornices no siempre están ahí esperando nuestro paso para saltar a tiro cómodo de décima.
El rastrojo encierra sus secretos, ventajas e inconvenientes, y el codornicero que sabe leer el terreno según el día, las circunstancias y la hora, tirará codornices, mientras que el cazador que se deja llevar por la inercia de “lo que en teoría debe ser”, a menudo regresa con la percha vacía y los ánimos por el suelo.
Lo primero es distinguir si el rastrojo es inmenso o vamos a cazar unos retales o tiras de rastrojera. En aquellas parcelas abarcables en un par de pasadas, el cazador debe entrar de forma que en una primera vuelta mueva codornices, y en la segunda tire bastantes de ellas; si de entrada nos obstinamos en tirar y tirar, seguramente muchas se nos van a escurrir a los márgenes sin que nuestro perro logre localizarlas fácilmente.
Si se trata de un gran rastrojo, al avance de nuestro perro, y cuanto más rápido e impulsivo sea el can, más codornices empujaremos a moverse a peón. Así, hay que parcelar bien la rastrojera y acometer su caza por zonas, de forma que hagamos que nuestro perro no se arme un lío de rastros cruzados que lo vuelvan loco.
Como en estos rastrojos tendremos codornices en cualquier lugar, vamos a trabajar primero -entrando de amanecida- una banda, y la cazaremos de adentro hacia fuera, buscando así que las codornices que han estado picoteando en mitad del rastrojo, y aún están en él, sean localizables en mejor medida por el perro.
Mientras buscamos estas codornices, vamos a empujar a muchas al margen más cercano, así que busquemos una parte del rastrojo en cuya linde tengamos una buena lindera, una tira de monte bajo, o un arroyo, ahí iremos más tarde.
Con el aire de cara siempre que sea posible, hay que ir recorriendo el rastrojo de dentro hacia fuera, seguramente volaremos alguna codorniz fuera de tiro, fijémonos hacia dónde va, si va al margen previsto, lo estamos haciendo bien, esa zona es de cobijo de las codornices del lugar. No corramos hacia ella, sigamos cazando, nuestra labor es mover codornices, ya iremos “recolectando” más tarde.
No abarquemos toda la mitad prevista o una zona demasiado grande, no podemos cazar un rastrojo de muchas hectáreas en dos o tres horas en una mañana, centrémonos en una zona propicia según su linde y la influencia del viento, y dejemos otras zonas de ese rastrojo para días sucesivos, pues “quien mucho abarca, poco aprieta”, como dice el refrán.
Si la ilusión es desbordante, hay que sosegarla para adecuarla a la realidad; en el primer momento de la jornada es cuando pretendemos tirar más codornices, pero es cuando el rastrojo ofrece, a menudo, peores condiciones para ello (las codornices están de retirada, muy movidas, hay mucho rastro, la codorniz apeona muy rápido y largo, etc.), a la par que es el momento en que nuestros perros cazan más fuertes y largos.
Justo cuando muchos cazadores van ya de vuelta al coche a eso de las nueve, un tanto desilusionados por los escasos lances, con el perro desfondado y el calor comenzando a caer sobre el campo, es cuando nosotros debemos ir centrándonos en cazar de dentro hacia fuera, entonces las codornices tienden ya al sesteo, a quedarse amagadas, buscando los ribazos, arroyos, pegotes de palma o pasto, los perdidos y liegos cercanos al rastrojo, las linderas y hasta el borde del monte bajo.
En esos escenarios cazaremos ya pisando bien el terreno, parando de vez en cuando, que el perro vaya y venga, hay que propiciar que en una vuelta u otra localice el peón de la codorniz, que puede estar tanto en mitad de lo más profundo de una lindera, como tumbada ante la sombra de una retama o jara al borde del rastrojo. Es la hora del codornicero centrado y recolector, la hora de hacer percha...
(Texto: Miguel F. Soler. Fotos: Alberto Aníbal-Álvarez, Maite Moreno y Archivo)









