Cómo gestionar un coto de corzos

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El 19 de mayo, en la armería madrileña Serbal de los Cazadores, Gerardo Pajares, presidente de la Asociación del Corzo Español (ACE), ofreció a un numeroso auditorio la conferencia “Bases para la gestión de un coto dedicado a la caza de corzos”.
Gerardo Pajares

Como comentamos, el lugar elegido fue Serbal de los Cazadores, armería con la que la ACE llegó recientemente a un acuerdo de colaboración para llevar a cabo actividades de este tipo y ofrecer a los aficionados a la caza de esta especie un espacio dedicado en exclusiva a los mismos denominado “El rincón del corcero”.

La planta baja del local se llenó para la ocasión, reconociendo entre los asistentes a muchas caras conocidas del mundo de la caza y la gestión del ‘duende’.  Introdujo la ponencia José Pazos, uno de los responsables de Serbal, al que siguió un Gerardo Pajares visiblemente afectado por unas dolencias físicas. Aun así, y después de dar las gracias a los allí reunidos, el presidente de la ACE reconoció no tener todas las respuestas a las cuestiones que pudieran surgir sobre el tema a tratar, lo que no impidió que sí abordase esas bases o puntos clave para gestionar un acotado corcero.

Tres pautas o manejos

Una de las primeras aseveraciones de Pajares fue que “hoy en gestión no hacemos arte, sino que empleamos la técnica, de ahí que la gestión sea considerada como una ciencia”. A partir de este punto, el conferenciante, que en varias ocasiones hubo de interrumpir sus palabras debido al fuerte dolor que sufría, señaló la existencia de tres pautas de gestión o manejos: manejo de la población de corzos disponible, manejo del hábitat en el que éstos se encuentran y manejo social, es decir, el entorno humano compuesto de los cazadores y gestores de la especie.

Respecto al primero de los tres manejos, Gerardo Pajares hizo hincapié en que “el corzo es el paradigma del no censo y sí de la estimación, por eso suele ser frecuente referirse a estimadores de abundancia” (se suelen referenciar a unidades de superficie, n.º corzos/km²). Siguiendo con el manejo de las densidades de la especie, otro de los puntos tratados fue el Índice Kilométrico de Abundancia (n.º corzos/km lineal), para el ponente el más adecuado, según su propia experiencia, a la hora de estimar la densidad de corzos en un coto y que tiene a marzo y a octubre como meses ideales para ejecutarse. También se refirió a la Tasa Intrínseca de Crecimiento, que depende de la supervivencia y de la fecundidad media de cada clase de edad en una población. En función de esta tasa se puede saber la capacidad de carga o acogida del territorio en cuestión, la cual “no puede crecer de forma indefinida, salvo que se opte por lo artificial a la hora de gestionar”.

O calidad o cantidad

Otro aspecto que mereció el interés de Pajares fue la imposibilidad de buscar calidad de trofeos y cantidad de animales a la vez en un mismo acotado. “Fomentaremos la calidad con rangos de capacidad de carga más bajos y viceversa en caso de decantarnos por la cantidad de ejemplares”.
A continuación, el presidente de la ACE trajo a colación un estudio europeo que a su juicio era muy bueno y del que entresacó algunas conclusiones:
• La abundancia de corzos depende fundamentalmente de la productividad vegetal.
• Decrece esta abundancia en función de la altura de los recursos vegetales, pues este cérvido no come por encima de 1,20 metros.
• Los inviernos duros no tienen un efecto negativo significativo en la abundancia del corzo.
• El efecto predador de lobo y lince boreal tiene importancia decisiva según la riqueza vegetal de los terrenos, ya que con poca productividad vegetal (suelos ácidos y pobres), los grandes depredadores hacen mucho daño a las poblaciones.

Trabajar el hábitat

En cuanto al segundo de los manejos, el del hábitat, Pajares recomendó mejorar la capacidad de acogida, y para ello nada mejor que la instauración de parcelas de cultivo, los desbroces, las enmiendas, las podas y los aclareos. “En algunas zonas el mejor amigo del corzo es la motosierra, pues conviene cortar árboles viejos para dejar que entre la luz en los bosques, a fin de conseguir una mejor y mayor productividad vegetal”.

Relación de sexos 1:1

Al interrogante ¿por qué es buena la relación de sexos 1:1?, el conferenciante ofreció tres respuestas:
• Porque reduce el gasto energético durante la época territorial y reproductiva.
• Porque permite de forma más eficaz la selección natural.
• Porque mantiene densidades medias.

Manejo social o humano 

Debido a que los hábitos cinegéticos respecto al corzo en nuestro país son más que mejorables y conviene que cambien en buena medida (por eso el manejo social es considerado por el presidente de la ACE como una de las tres pautas fundamentales en la gestión de todo acotado corcero), Pajares dejó a los presentes algunas frases o ideas sobre las que sería necesario reflexionar si queremos hacer realidad ese cambio en la mentalidad de los corceros [cazadores y gestores] españoles: “el corzo ofrece su mejor trofeo en torno a los cinco años”, “el trofeo depende de la edad, del desarrollo corporal y de la calidad del medio natural”, “debilitamos las poblaciones porque cazamos los machos juveniles (2-3-4 años), “no por menos zorros tengo más corzos” y “hay que cazar hembras y crías, ya”.

(Texto: José M. García. Fotos: Autor y shutterstock).

Trofeo Corzos
José Pazos escucha atentamente a Gerardo Pajares.
La armería Serbal de los Cazadores fue el marco elegido.
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