



Como ya informamos en ElCotodeCaza.com, la Asociación del Corzo Español había entrado a formar parte de las veinte ideas que aspiraban a los premios Top Ten de Red Life, que desde 2007 reconocen y distinguen a las personas y organizaciones que más hayan contribuido a lo largo del año a la conservación de la biodiversidad.
El mecanismo de los premios Top Ten, impulsados por la revista ‘Red Life’, consiste en que los lectores de esta publicación podían emitir sus votos entre las 20 ideas seleccionadas por el equipo de redacción de la revista. Las candidatas también se someterían al criterio de un jurado formado por expertos, en el que participan biólogos, científicos, periodistas y empresarios, además del Consejo Asesor de la revista y los responsables de la Fundación Caja Rural Del Sur, patrocinadora de la iniciativa.
En esta edición de los premios Red Life se han recogido 3.446 votos, la mayoría de ellos a través de Internet, y entre las 10 mejores ideas está la Asociación del Corzo Español “por su contribución al mejor conocimiento del menor de los ciervos europeos: el corzo (Capreolus capreolus L.).”
El resto de premiados han sido los siguientes:
Por otra parte, y al mismo tiempo que la Asociación del Corzo Español recibía la noticia de los premios Top Ten de Red Life, el Consejo Internacional de la Caza y la Conservación de la Biodiversidad (CIC) invitaba a la ACE a formar parte de esta entidad como Miembro Asociación, en calidad de consultores internacionales, y a su presidente, Gerardo Pajares, en condición de Miembro Experto.
El CIC decidió realizar este ofrecimiento a la ACE durante la celebración de su 57ª Asamblea General, celebrada entre los días 5 y 9 de mayo en Dubrovnik (Croacia), con el tema general “Biodiversidad de la región mediterránea: retos y oportunidades para los cazadores”.
El International Council for Game and Wildlife Conservation, como es conocido en inglés, es una organización independiente activa internacionalmente y sin ánimo de lucro. Con su renovada capacidad científica, el CIC asiste a gobiernos y organizaciones medioambientales en mantener los recursos naturales a través de su uso sostenible.
En la actualidad el CIC unifica a los estados miembros (generalmente representados por el Ministro responsable de la gestión de la vida silvestre y la conservación), a universidades, organizaciones relacionadas con la caza, así como a personas como miembros privados y expertos internacionales de 79 países.
Los integrantes del CIC han reconocido que el futuro de la caza depende de la gestión racional de la caza y de una conservación efectiva de los hábitats, y que un intercambio internacional de información es esencial para conducir los esfuerzos de conservación.
De hecho, desde sus comienzos el CIC ha promovido altos ideales para una caza sostenible y ética, sosteniendo que la caza y la conservación van de la mano; valores que la ACE asumió desde el mismo momento de su fundación, hace ahora diez años.
Estos dos reconocimientos por parte de la Fundación Red Life y el CIC suponen un ‘regalo de cumpleaños’ para la Asociación del Corzo Español, precisamente cuando cumple en este 2010 su décimo aniversario desde que un grupo de amantes del corzo y de su caza decidiera poner en marcha una entidad que sirviera para conocer más y mejor al corzo desde un punto de vista científico, y colaborar en su conservación y gestión responsable.
Una década después, la ACE continúa trabajando intensamente por la especie, y buena muestra de ello es la puesta en marcha, por quinto año consecutivo, de la exitosa campaña ‘Proyecto Corcino’, coincidiendo con la época de alumbramientos de las corzas.
Esta campaña, que se inició en 2004, pretende concienciar tanto a cazadores como a los no cazadores sobre lo negativo de recoger a las crías de corzo que en esta época del año permanecen escondidas entre la maleza, aparentemente abandonadas por su madre.
Esto, que para muchos podría parecer lo evidente, no es así. Las corzas, como muchas otras hembras de herbívoros, tienen la costumbre de esconder a sus crías entre la vegetación las dos o tres primeras semanas de vida, cuando éstas no son capaces de seguirlas. Hasta que sus piernas se fortalecen lo suficiente los pequeños corzos permanecen ocultos, en tanto que su madre está por las cercanías, acercándose cada poco para alimentarlos.
La ACE lleva cuatro años dando a conocer este aspecto de la biología del capreolus a través de carteles explicativos repartidos por toda la península y artículos en prensa especializada; además, desde el año pasado esta campaña cuenta con un vídeo, realizado por la productora Geográfica Films, que puede visionarse en Youtube.
(Fotos: Shutterstock y Archivo)









