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Los tipos de escopetas de caza, a examen (III)

Escopetas superpuestas, el arma del futuro para la caza menor

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Finalizamos este recorrido por los tipos de escopeta de caza más usados por los aficionados a la menor en nuestro país con las escopetas superpuestas, una opción ideal no sólo para las jornadas cinegéticas sino también para tirar de vez en cuando al plato.
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El motivo por el que se adaptan mejor los que vienen de la paralela que los que llegan desde las semiautomáticas suele estar en la menor distancia entre los ojos y el punto de mira, y en que el guardamano es más corto y además está más cerca de la báscula
Las escopetas superpuestas mantienen un alto grado de efectividad para la caza en cualquier modalidad

En clara competencia con las semis en cuanto a avances e innovación de diseños y sistemas mecánicos, las escopetas superpuestas mantienen un alto grado de efectividad para la caza en cualquier modalidad.

Debemos desterrar esa idea de antaño según la que “para conejos, la paralela, para perdiz, la superpuesta”. Estamos ante una escopeta completísima, muy bien diseñada y que solventa el gran problema histórico-físico de las yuxtapuestas.

Menor desencare tras el retroceso

En efecto, las superpuestas, por disposición de sus cañones y por ángulo de descarga de fuerzas, resuelven esa elevación más o menos acusada de los cañones de las paralelas, las superpuestas meten más el retroceso, hablando coloquialmente, hacia el hombro, mientras que las paralelas tienden a saltar por reacción en su plano de cañones.

Así, con una superpuesta se suele repetir mucho mejor el disparo pues se desencara menos, aunque es bien cierto que hay yuxtapuestas que parecen superpuestas de gama alta en este sentido, ya que las hay excepcionalmente bien equilibradas y capaces de solapar este efecto en gran medida.

La convergencia de plomeo en los disparos se obtiene prácticamente en una distancia similar a la de las yuxtapuestas, aunque según fabricantes esto puede variar un poco. Es cierto que con las paralelas se mantiene ese centrado tan efectivo de una pieza justo en la bolita del punto de mira, entre los dos cañones, apreciación que en las superpuestas es diferente, y aún apuntando en un mismo plano y sobre un único cañón a efecto visual, también se diferencia de las semis.

Fallos por precipitación en el disparo

Me atrevo a decir que se falla bastante caza con las superpuestas porque nos precipitamos excesivamente en los disparos, no sé qué manía tenemos muchos de querer amarrar la pieza antes de tiempo.

En otra ocasión hablaremos sobre las distancias reales y las estimadas, y cómo la efectividad crece o decrece según nuestra educación visual cinegética y nuestro dominio del tiempo de huida de la caza con respecto a la distancia ganada.

Con estas escopetas ocurre algo muy curioso: a ellas se adaptan bien, relativamente rápido, quienes vienen de la yuxtapuesta, pero relativamente mal y tardando mucho, de forma algo incómoda, quienes vienen de las semiautomáticas.

Salvo excepciones, se nota algo raro, es una escopeta técnicamente envidiable y estéticamente apetecible, pero a veces con ella se cometen fallos de principiante que con las semis no se producen.

El motivo suele estar en la menor distancia entre los ojos y el punto de mira, y en que el guardamano es más corto y además está más cerca de la báscula, con lo que la posición habitual de encare “bien ejecutado” en una semi aquí debe alterarse, y cuando la caza salta y tenemos décimas de segundo, muchas veces no encaramos correcta ni cómodamente.

Problemas de encare y su resolución

Sin duda son las escopetas con mayor futuro, tienen la dualidad caza/plato, y se convierten en herramientas sumamente efectivas para quienes logra medirla bien y adaptarla a la perfección.

Con ellas se abate con soltura caza media y larga, pero también nos deparan ciertos problemillas de encare, a menudo de corta o equivocada adaptación, aquí tenemos tres:

-Volcamos los cañones. Este fallo está mucho más agudizado en la superpuesta que cuando se produce en una yuxtapuesta, y casi siempre porque el cazador ha cazado muchos años con paralela e inconscientemente busca una línea visual con los dos cañones horizontales. Es cuestión de entrenamiento el resolverlo.

- Vemos poca banda y la culata nos golpea en la cara. Aquí posiblemente tenemos la culata un pelín corta y encima aculatamos mal, estamos apoyando en la salida hacia el brazo, con lo que la separación es excesiva y la escopeta “baila” al disparar.

-Vemos toda la banda. Este problema se está detectando en algunos cazadores que acostumbran a coger el guardamano de la superpuesta casi tocando ya la báscula, como tienen por costumbre algunos tiradores de plato, pero esto en la caza hace que se desequilibre a menudo la escopeta y que los cañones cabeceen, lo que provoca que la línea de encare esté excesivamente baja, y veamos toda la solista.

(Texto: Miguel F. Soler. Fotos: Alberto Aníbal-Álvarez).


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