Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar y analizar la navegación de sus usuarios y proporcionarle una mejor experiencia en el uso del mismo. Si está de acuerdo siga navegando o pulse en ACEPTAR. Ver más detalles.

Michel Coya prueba los puntos rojos de Aimpoint

Continuamos la sección donde nuestro colaborador Michel Coya prueba periódicamente, en formato vídeo, equipos para las jornadas de caza mayor. En esta ocasión le llega el turno a los puntos rojos de Aimpoint, que son referencia y marcan la diferencia.
PuntosRojos_Aimpoint_M
Distintas agrupaciones logradas con puntos rojos Aimpoint a 50 y 100 metros.

Entre todas las preocupaciones técnicas que pueden quitar el sueño al cazador de batidas y monterías, destacan fundamentalmente tres: poder de parada, repetición y, sobre todo, velocidad de captación. De nada nos servirá contar con un arma recamarada para un cartucho potente y contundente, haber elegido un sistema que segunde con facilidad los disparos, si somos incapaces de conseguir ponerle encima los puntos a esa pieza que en dos saltos desaparecerá para siempre.

Los puntos rojos y Aimpoint

Básicamente acaparan tres ventajas: un solo plano, un retículo tan simple como un nodo altamente visible y una imagen que no dista de la que nos llega con el ojo desnudo. Por fin un sistema de puntería altamente captable y capaz de generar suficiente precisión con cañones rayados. Y es ahora cuando entra en juego Aimpoint, una empresa sueca que aparece en 1974 dispuesta a desarrollar precisamente esto, decidida a poner en el mercado un sistema de puntería que recogiese esas tres ventajas anteriores y que además las entregara en cualquier condición climática. ¿Cómo lo consiguieron? Con técnica y sentido común. Visto ahora es sencillo, pero eliminaron todo lo que pudieron para que la imagen que nos llega sea prácticamente la misma que vemos con los dos ojos abiertos, incluyendo en ella el punto altamente visible, el nodo rojo, que hará de retículo de puntería.

La óptica sin aumentos permite que nuestro cerebro incluya el sistema en el campo visual, siendo determinante en ello la visión estereoscópica. Ver el volumen se debe a que refundimos en el cerebro las imágenes que nos llegan a través de ambos ojos, desde dos puntos de vista distintos. Aimpoint utiliza esa ventaja e incluye el órgano de puntería. Sólo queda entonces abrir bien los dos ojos para que nos llegue lo mismo que vemos, pero incluyendo el punto, con volumen, por supuesto, y con un campo prácticamente total. Lógicamente, al carecer de aumentos, el tiempo de adaptación es mínimo y por ello la pieza entrará en el sistema al instante, captura de puntería conseguida en el mínimo tiempo. Finalmente, hay que colocarle el nodo rojo encima, superponer, fácil y preciso. Su éxito radica ahí, aunque está claro que deberemos seguir el método a rajatabla para sacarle un alto rendimiento, pues si no lo hacemos, en vez de ventajas sólo encontraremos inconvenientes. Éste consiste en forzarnos a abrir mucho los ojos, a olvidarnos de mirar a través del tubo, a incluir en nuestro campo el sistema sólo como un detalle más. ¿Entiende lo que quiero decirle, verdad?

Meticulosidad

Además del sistema eléctrico-óptico, Aimpoint ofrece como características de todos sus productos una terminación meticulosa, tanto en la óptica como en la mecánica, imágenes con colores fieles y aparatos duros, resistentes a las condiciones climáticas más adversas y al trato más dañino. Todo ello ha catapultado a la marca a su uso en caza, equipos tácticos y militares, siendo ahora mismo sin duda la referencia en su campo. Veamos entonces en el vídeo bajo estas líneas la gama de puntos rojos que nos ofrece en la actualidad y sus características fundamentales.


Etiquetas:

Su voto: Ninguno Valoración: 4 (2 votos)
publicidad
publicidad

15,00 €

Tiro de Caza 1
(Monográficos + DVD)

6,95 €

Chaquetón + polo manga larga RFEC
(RFEC Equipación Oficial)

34,95 €