



Según apunta Barace, esta acción, que se ha cobrado la vida de dos perros hasta fecha, puede estar motivada por varias desavenencias con la actual junta de cazadores, aunque no ha querido especificar los motivos ya que "hay una investigación policial en curso", explica. "Hace apenas seis meses vimos que alguien había roto varios bebederos, había robado tablillas y tirado palomeras, por eso pensamos que estos hechos pueden tener relación", señala el joven.
El modus operandi utilizado por el o los supuestos envenenadores consiste en esparcir por los caminos por donde suelen transitar los canes varias piezas de pan y carne envueltas por una película de veneno que se suele utilizar habitualmente para acabar con las plagas de caracoles. "Este producto es muy dulce y a los perros les gusta su sabor, por eso se lo comen y se envenenan", denuncia. Una vez ingerido el producto, el veneno provoca que los perros sufran convulsiones e intenten eliminar la sustancia vomitando, de ahí que desde la junta estén aconsejando tanto a los 170 socios del coto como a todos los vecinos, tanto de Tafalla como de sus alrededores, que "salgan al monte con un botiquín en el que lleven agua oxigenada o sal, para que los perros vomiten lo antes posible".
Una información de Noticias de Navarra.com









