



En el contexto de la delicada situación económica actual, pocas marcas pueden presumir de una posición boyante. En el caso de Skoda, parte de este éxito se lo debe a apuestas estratégicas. Una por los vehículos con tracción a las cuatro ruedas, y la otra por vincularse al mundo del ciclismo, como medio para aumentar el conocimiento de la marca entre el gran público.
En el primer caso, cuentan con una amplia gama de vehículos que combinando modelos, carrocerías, motores, transmisiones y acabados, alcanza las treinta y dos versiones. En concreto, el Yeti, el Octavia y su variante Scout y el Superb están disponibles con transmisión integral a las cuatro ruedas. Técnicamente, emplean el conocido sistema de embrague de tipo Haldex para conectar el eje trasero con el delantero cuando este empieza a perder tracción. Un sistema automático, que, ahora, en su cuarta evolución, se antoja más inmediata, efectiva e imperceptible para el conductor que nunca.
Respecto a la segunda apuesta, a los patrocinios del Tour de Francia y el Giro de Italia se ha unido, este año, La Vuelta Ciclista a España, donde destinaron más de ochenta automóviles de diferentes modelos. También colabora con equipos de primer nivel como el Euskaltel Euskadi o el Andalucía Caja Granada, y mantienen a su vez una estrecha relación con la marca de bicicletas Orbea, con la que participa, en conjunto, en múltiples eventos.
(Texto: Luis Villamil).









