



A finales de agosto el campo de tiro Cortijo Carrera de Benamejí (Córdoba) acogió durante cuatro días el Campeonato del Mundo de Compak Sporting, además del Mundial de Handisport, una modalidad de Compak Sporting en la que participan deportistas con discapacidades físicas.
En esta prueba se impuso un tirador gallego, Artemio Formoso, que hace sólo un año perdió un brazo en un accidente de moto. Como relata ‘La Voz de Galicia’, en un primer momento este cazador pontés se vino abajo, pero pronto se dio cuenta de que pese a tener un solo brazo podría seguir disfrutando de su deporte favorito.
Y dicho y hecho, un año después viajó a Benamejí para disputar el Campeonato del Mundo de Handisport. Aunque era era todo un desconocido, Formoso pronto ofreció muestras de su calidad. En la primera ronda solo falló un plato de los 25 lanzados, mientras que en la siguiente ronda ya no pudo mantener el nivel, aunque hizo lo suficiente como para proclamarse Campeón de Mundo con tres platos de ventaja sobre el segundo clasificado, cuenta el periódico gallego.
Pero hay no acabó el recorrido de este aficionado en tierras cordobesas, ya que también tomó parte en la competición general, en la que pese a medirse a tiradores con sus dos brazos, sin ningún tipo de discapacidad funcional, Artemio logró acabar entre los cien primeros entre trescientos participantes. Pero este éxito de Artemio Formoso no es casual, ya que el pasado mes de julio se había proclamado Campeón de España de Recorridos de Caza en la prueba disputada en Río Sar.
Cuenta ‘La Voz de Galicia’ que Formoso ha recibido múltiples felicitaciones, entre ellas las de secretario Xeral para o Deporte de la Xunta de Galicia, José Ramón Lete, o la misma Federación Gallega de Caza, desde donde resaltan no solo sus éxitos deportivos, sino también su capacidad de superación, “digna de los mejores deportistas de élite, así como por lucha y sacrificio personal”.
Desde la entidad de preside José María Gómez Cortón se subraya que su espíritu de superación “conseguirá animar a otros deportistas con discapacidades parecidas a participar en este tipo de competiciones, haciendo del deporte el motor de su superación”.
Sin embargo, esta historia también tuvo sus complicaciones. Formoso pudo ir a competir a Córdoba por casualidad, ya que él mismo ha asegurado a ‘La Voz de Galicia’ que no tenía un patrocinador ni nadie le ayudara a afrontar los gastos de desplazamiento y estancia. Tan solo la colaboración que le prestó un amigo empresario, Seguros Matojama, le permitió finalmente acudir a esta competición a la que tenía muchas ganas de ir ya que sospechaba que tenía posibilidades de hacer un buen papel.
Con esta victoria, Formoso espera que se le abran las puertas a mecenazgos que le permitan seguir compitiendo a este nivel, y espera asimismo que su experiencia sirva de ejemplo para otras personas en la misma situación, subraya el diario gallego.
(Fotos: Xunta de Galicia)









