



En un comunicado, la Junta ha destacado que los métodos de captura que se utilizaban, no selectivos, ponían en riesgo a especies animales no cinegéticas e incluso amenazadas.
Fueron agentes de Medio Ambiente de la Delegación Provincial de Cádiz quienes localizaron el coto durante una inspección preventiva contra el uso de cebos envenenados, en la que intervenían junto a una Unidad Canina Especializada.
Así, descubrieron 169 lazos y cinco jaulas-trampas para la captura de predadores, 102 lazos para la captura de conejos, cuatro lazos para la captura de ejemplares de caza mayor, tres jaulas trampas para la caza de jabalí y cebaderos para la caza a rececho de esta última especie, con "evidencias claras" de haberse practicado esta modalidad de caza recientemente, es decir, fuera de la temporada en la que está permitida.
Asimismo, los agentes medioambientales encontraron ocho cadáveres de zorro, entre ellos un cachorro de tan sólo unos meses, y un noveno cadáver de meloncillo. En una de las jaulas trampas dispuestas para la captura de estos predadores se localizó un conejo vivo al que se le había practicado una profunda incisión para que el olor a sangre actuara como atrayente.
Los lazos son un método de captura no selectivo, que atrapa indistintamente a ejemplares de especies cinegéticas como el zorro o a una especie en peligro de extinción. Además, actúan de una forma "cruenta", ya que el animal muere por estrangulamiento, a veces tras agonizar durante horas.
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