



La localización de los animales forma parte de una operación especial que se ha llevado a cabo en varios cotos de caza de la provincia tras observarse cómo periódicamente durante los meses de marzo y abril de cada año se viene observando la aparición de fauna muerta afectada por sustancias tóxicas que aplicadas en cebos (carnes o alimentos) y posteriormente vertidos en puntos estratégicos de zonas rurales, son ingeridos por distintas especies, principalmente carroñeras.
Ante el incremento de casos de animales envenenados, en fechas recientes se desplazaron a Zamora agentes de la unidad canina especializada, que tiene su sede en la localidad madrileña de El Pardo, con los perros Yony e Iza para inspeccionar los lugares de posible utilización de los cebos ilegales.
El resultado de las inspecciones ha sido la localización, hasta la fecha, de 13 milanos reales (Milvus milvus) y un zorro (Vulpes vulpes) muertos por la ingestión de sustancias tóxicas.
Esta práctica, según la Guardia Civil, es consecuencia de la realización de un control «ilegal» de las especies, que afecta especialmente a rapaces como el milano y el ratonero, así como a mamíferos predadores como el lobo o el zorro.
La provincia no es ajena a este problema y, de hecho, se detectan casos similares en esta época, aprovechando los periodos de reproducción de especies de caza menor y afecta de tal forma a la cadena alimenticia que acaba repercutiendo incluso en grandes predadores y causando un grave daño a los hábitat en los que son hallados los cebos.
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