



La sentencia, a la que ha tenido acceso la agencia Europa Press, afirma
que los acusados, cuya identidades responden a las iniciales E.C.A y
F.C.R, en el transcurso de la primera quincena de agosto de 2009
“utilizaban lazos de caza de acero para cazar en la finca ‘Los Carneros’
de la localidad de Paterna del Campo (Huelva), zona de reserva de caza,
instalando estos lazos junto a cebaderos, por ellos preparados”.
De este modo, utilizaban pipas de girasol depositadas en el cebadero
para “atraer a animales y provocar su muerte al ser atrapados por los
lazos, por tal motivo denominados métodos de ahorcamiento”.
Asimismo, la sentencia destaca que la finca es conocida por la presencia
de variadas especies animales, algunas especialmente protegidas, entre
las que están ciervos, jabalíes, zorros, tejónes o meloncillos, entre
otras.
El día 16 de agosto de 2009, agentes del Seprona de la Guardia Civil,
conocedores de las actuaciones previas de los acusados, comprobaron como
éstos trasladaban un saco blanco de plástico con pipas de girasol hasta
un cebadero que “no es visible salvo que sea previamente conocido”,
dice la sentencia.
Así, E.C.A y F.C.R procedieron a depositar las pipas de girasol en el
cebadero y además comenzaron a revisar cuatro lazos de acero que “tenían
previamente colocados en las inmediaciones, en las veredas y pasos
hacia el cebadero”, por lo que “cualquier animal de determinado tamaño
que atraído a tal fin, buscara el alimento depositado por los acusados,
quedaría atrapado, sin posibilidad de discriminación”.
Por ello, cada uno de los acusados ha sido condenado a pagar una multa de seis euros al día durante doce meses con responsabilidad personal en caso de impago, así como a la inhabilitación especial para el ejercicio para el derecho de caza durante dos años y al pago de las costas a la mitad.









