



La abundante población de conejos que habita en los ámbitos de la autovía A-VI, libre de toda práctica de caza y descaste, constituye estas fechas uno de los graves problemas que sufren los cotos de caza y los agricultores que aprovechan los campos lindantes a la gran vía de comunicación.
Los daños de estos mamíferos son tan considerables que cotos como Villalpando, con más de ocho kilómetros de autovía, temen no poder hacer frente a los gastos si se le hace responsable de los destrozos que ocasiona la plaga de roedores que vive reservada en tan escogido y defendido tramo público.
El presidente de la Delegación Provincial de Caza, José Antonio Prada, es consciente de esta situación y afirma que «se solicitará al Ministerio de Fomento que autorice cogerlos o que se haga responsable de los daños» que ocasionan los habitantes de tan exclusivo nicho.
Que existe una población exagerada de conejos dentro y fuera de las autovías queda en evidencia por el estado rasurado de las parcelas próximas a los tesos o montes constituidos en reservorios de esta especie; pero también por los extraordinarios resultados de los descastes que llevan a cabo los cazadores, y que se saldan con montoneras de «hasta doscientos y trescientos ejemplares». En algunos casos, según refiere Prada, «se han realizado dos batidas y aún se solicita otra más» para imponer un equilibrio y atajar el desmadre de población.
Más información en La Opinión de Zamora.









