



En las últimas semanas se ha estado madurando la elaboración de la normativa de caza que se publicará en la Disposición General de Vedas de Asturias para la temporada 2012-13, con la reunión preceptiva del Consejo Regional de la Caza, órgano sin capacidad decisoria, pero escenario natural de presentación y discusión en esta materia. Con respecto a la caza de la arcea o becada, ha habido diversas propuestas planteadas por representantes de la Federación Asturiana de Caza, del Club de Cazadores de Becada (CCB), de grupos ecologistas y de sociedades de cazadores, generalmente tendentes a incrementar la presión cinegética con respecto a la situación vigente desde hace años, ya sea prolongando el período hábil o aumentando el número de días de caza por semana. Por mi parte, como director de un grupo de investigación que realiza estudios sobre biología de la arcea, argumenté contra el posible aumento del número de jornadas de caza ante la Dirección de Recursos Naturales del Gobierno del Principado de Asturias y extenderé aquí lo principal de esa argumentación y los fundamentos de algunas propuestas de manejo, con el propósito de suscitar un debate que llegue a un público más amplio y particularmente a los cazadores individuales no organizados.
Con las dificultades que implica la gestión de poblaciones invernantes de una especie migratoria cuya área principal de reproducción dista miles de kilómetros de la zona de invernada, y de la que no es fácil predecir el contingente anual de inmigrantes que recibiremos, las condiciones de caza de arcea en Asturias se mantienen desde hace años en parámetros aparentemente razonables en cuanto a la extensión de las zonas de reserva, la amplitud del período de caza, el número de días de caza por semana y el cupo diario de capturas. De hecho, este modelo se ha tomado como referencia por parte de algunos colectivos de cazadores particularmente preocupados por la conservación de la especie y la sostenibilidad de su caza. En tiempos, también por parte de una corriente significativa dentro del CCB, que propugna ahora un aumento sustancial de la presión cinegética sobre la especie en Asturias.
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