



Es más, Atica-CLM cree que muy posiblemente el envenenamiento se haya debido a un acto de sabotaje en la gestión del coto, destinado asimismo a perjudicar a una Administración que acaba de cambiar recientemente de signo político. No obstante, esta confianza no exime a esa misma Administración de dedicar todos sus medios posibles para esclarecer el asunto y conseguir que sobre el o los responsables caiga todo el peso de la ley.
La reciente confirmación de que la muerte de estas águilas ha sido a causa del envenenamiento producido por aldicarb, un potente pesticida de gran peligrosidad para la salud humana y para el medio ambiente, hacen que desde Atica-CLM se exija una rápida actuación de la justicia para encontrar a los culpables de estas muertes y se les aplique la pena correspondiente, independientemente de cuáles hayan sido las razones de éstos para colocar los cebos envenenados.
Además, Atica-CLM solicita a la administración que sea coherente con sus anteriores actuaciones y aplique la legislación existente para estos casos sobre los propietarios de la finca en la que han aparecido muertas las rapaces. Según el ‘Programa Antídoto’, junto a la actual interpretación de la ley de Caza de Castilla-La Mancha, debe suspenderse la actividad cinegética en esta finca durante dos o tres años, al igual que ha sucedido anteriormente con otros cotos. Atica-CLM insiste en que las leyes se deben aplicar a todos los ciudadanos por igual, independientemente de quiénes sean éstos o de las implicaciones que tengan las resoluciones de la justicia sobre terceros. Es más, considera que las desviaciones que se han venido produciendo en la aplicación del precitado “Programa” y los errores interpretativos de la legislación de caza, deben ser solucionados a partir (que no antes) de su aplicación a la propia Administración.









