



El anuncio precisa que la veda concierne a la caza deportiva, aunque según funcionarios del área de Fauna, eventualmente se podrían cazar en criaderos habilitados por la Dirección de Recursos Naturales.
La cacería de pumas fue prohibida en 2007 por el gobierno local tras comprobarse que existían predios de caza que dopaban a los felinos para facilitar la labor de los monteros, la mayoría procedente de Europa.
Actualmente se lleva a cabo un estudio para determinar la situación poblacional del puma pampeano, etiquetado como "especie casi amenazada" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
El puma, el cuarto mayor felino del mundo después del tigre, el león y el jaguar, es considerado por los nativos de La Patagonia una plaga debido a los daños que ocasiona a la ganadería ovina.
La progresiva ocupación humana de sus hábitats incide en la disminución de las poblaciones de la especie, extinguida totalmente en la parte oriental de América del Norte, con excepción de una subpoblación en La Florida.
Una información de Prensa Latina.









