



El consejero ha explicado que la preocupación de los ganaderos «está en que hay cotos de caza con problemas económicos, por lo que ven peligrar las indemnizaciones», pero Longo afirmó que, en ningún momento, se harán cargo los cazadores de los daños. «Sabemos de esa preocupación de los ganaderos, que temen que los pagos pasen a depender de los cotos de caza. Con el lobo no será así», aseguró rotundo.
Sobre la fórmula a utilizar para atender los pagos, Longo ha explicado que «estamos buscando la mejor manera, tal vez a través de seguros o con fondos propios». Recordó también que, desde hace ocho años, no ha habido ninguna actuación regional sobre los problemas creados por el lobo. Ahora se hará de la mano de las organizaciones agrarias con las que se mantendrán contactos dentro de unos días.
Una información de El Comercio.









