



Los hermanos Pena Novoa comprobaron ayer como una hectárea del terreno que tienen arrendado en esta parroquia silledense resultó arrasada después de las visitas de los jabalíes de la última semana, según informa el periódico ‘El Faro de Vigo’.
Los propietarios de O Castro calculan que han perdido entre 30.000 y 40.000 kilos del maíz destinado al ensilado y posterior pienso con el que alimentar sus vacas, lo que en términos económicos cifran en más de 1.800 euros, según los precios actuales del maíz.
Jesús Pena recuerda al diario vigués que ya el año pasado este terreno resultó damnificado por los ataques del jabalí, y que tras levantar la correspondiente denuncia “non houbo axuda ningunha” por parte de las diferentes administraciones.
Tanto Jesús como Antonio se muestran resignados en torno a la posibilidad de acabar con la presencia del animal en el solar debido a que está ubicado en un vedado de caza. En este sentido, los dueños de la explotación ganadera solicitan de la Sociedad de Caza de Silleda el levantamiento del vedado para poder organizar las batidas destinadas a la caza del jabalí. Los dos hermanos consideran prioritaria la medida si se quiera poner fin a una situación que lleva tiempo afectando al forraje de la explotación ganadero.
Antonio Pena tiene claro que “os bichos saben a dónde teñen que ir para poder comer o millo porque non hai cazadores” y espera que la Sociedad de Caza de Silleda tenga en cuenta su petición para contribuir al exterminio del jabalí en una zona muy castigada.
Los responsables de O Castro también manifestaron ayer su intención de no presentar ninguna denuncia al respecto porque consideran que mientras no se levante el vedado de caza carece de sentido poner en marcha ningún recurso administrativo.









