



El presidente del colectivo, Bernabé García, se personó, ayer en la zona «para observar si alguien estaba vertiendo veneno», aunque no se observó ningún movimiento. «Si rescatamos a una hubara moribunda, que estamos intentando salvar».
La Sociedad de caza recomienda a los asociados no pisar esta zona y exige que se depure responsabilidades en torno a estos sucesos que ya se han cobrado 13 víctimas caninas en la presente temporada de caza frente a las 14 del pasado año. Los aficionados alertan, asimismo, del peligro que corre la salud humana en el caso de ingerir una pieza envenenada.









