



Esta medida, adoptada a través de un nuevo decreto foral aprobado recientemente, busca actuar ante el aumento en los últimos meses de los daños que los corzos han venido causando en las plantaciones de Vizcaya, según informa el diario ‘Deia’.
De acuerdo con la información que ofrece este diario, la cuantía de la ayuda será de hasta el cien por cien de los baremos que se establecen en el decreto, en función de los árboles de la plantación que hayan resultado afectados. En los casos de daños acumulativos sobre una misma plantación no podrán ser objeto de ayuda los mismos árboles más de una vez.
Así, el daño mínimo auxiliable será de un total de 300 euros, mientras que el límite máximo subvencionable de estas compensaciones económicas podrá ascender hasta los 6.000 euros.
Asimismo, los titulares de los terrenos dañados tendrán un plazo máximo de dos meses, desde que se produzca el daño, para ponerlo en conocimiento del Departamento de Agricultura, a través de base gorria.
A partir de ahí, el servicio de montes, en el caso de plantaciones forestales y el servicio agrícola en el caso de frutales y viñedos, visitará los terrenos para elaborar un informe sobre los hechos que acredite que el daño producido haya sido realizado por poblaciones silvestres de corzos.
Por otro lado, en las repoblaciones que no hayan cumplido 5 años, en especies de pino insignis, eucalipto y coníferas de crecimiento medio, y en las especies frondosas de crecimiento medio y lento de ocho años, la persona beneficiaria quedará obligada a la reposición de los árboles afectados en el plazo de un año desde que realice la solicitud en el Departamento de Agricultura.
Para poder acogerse a la ayuda de la Diputación vizcaína se ha establecido un mínimo de plantas dañadas por los ataques de este animal. El ente foral destinará para los ejercicios correspondientes al año 2010 y 2011 una consignación presupuestaria de 220.000 euros para esta partida, apunta ‘Deia’.









