



Desde Ascel consideran que las fechas en las que se han autorizado las batidas de lobo en Mampodre y Riaño son “especialmente comprometidas” para el cánido, pues se encuentra en periodo de reproducción, ha dicho esta asociación en un comunicado.
Ascel denuncia que los siete lobos que la Junta ha autorizado cazar a los celadores autonómicos, sumados a los 15 que fueron abatidos en la pasada temporada de caza, “estarían por encima del cupo de 20 ejemplares establecidos para la comarca de Riaño, según la Resolución emitida por la Dirección General del Medio Natural para la temporada 2009/2010”.
Y eso, señala esta asociación en defensa del lobo, “presumiendo que no se viera afectado ningún ejemplar reproductor y sin contar con los habituales casos de furtivismo, que normalmente suelen suponer al menos un 40% de bajas a añadir a los controles y caza”.
Por otra parte, en el mismo escrito Ascel señala que otro caso “especialmente grave” es el abate “por personal de la Junta de Castilla y León” de una loba gestante con nueve fetos el pasado mes de mayo, acaecida en un área cercana a la localidad de Villalpando (Zamora). “Esta acción se saldó con la eliminación de diez ejemplares de una vez” remarcan los conservacionistas.
Por todo ello, Ascel ha dirigido sendos escritos de solicitud de información a la Junta de Castilla y León para que explique las razones que han motivado estas decisiones “tan radicales y desafortunadas”, señala en documento.
Recordamos que la Junta de Castilla y León autorizó la captura de siete ejemplares de lobo ibérico en las montañas de Riaño y Mampodre como medida ante el aumento de los ataques que en los últimos meses han venido sufriendo las cabañas ganaderas de estas zonas. Por el momento, los celadores de Medio Ambiente de la Junta han abatido uno de los siete lobos autorizados, concretamente en la cumbre del Serrón.









