



Según informa en su edición de hoy el diario ‘La Nueva España’, la batida partió la semana pasada desde Riaño y se llevó a cabo en los alrededores de la cumbre del Serrón, y en la que se consigió cazar un ejemplar.
Como recordarán, la Junta decidió autorizar el abate extraordinario de siete lobos –la pasada temporada de caza mayor se concedieron un total de 15 permisos, que ejecutaron cazadores- como medida por el aumento de los ataques de lobo al ganado en la montaña leonesa, sobre todo en el valle de Burón y en los alrededores de la localidad de Puebla de Lillo, y las consecuentes quejas de los ganaderos.
De los siete lobos que se ha autorizado cazar, cuatro pertenecen a la zona de Riaño y tres a la de Mampodre, ambas en el límite con las Cuencas, y el lobo cazado por los celadores pertenece a Riaño.









