



Pese a que los cazadores sostienen que la densidad de este animal ha descendido de forma considerable, los ganaderos insisten en que en determinados puntos como Larazo (Vila de Cruces) se han visto manadas con hasta nueve crías, de dos camadas diferentes. Sea como fuere, los daños en cultivos se están produciendo en las últimas semanas y no durante la temporada de siembra €de abril a junio€, en campos de maíz todavía espigando, así como en cosechas de patatas e incluso cebollas.
Desde la Sociedade de Caza de Lalín, sus 6 cuadrillas €cada una dispone de entre 10 y 30 escopetas€ se está en contacto con las cooperativas para iniciar la caza en aquellos puntos donde se detecten más daños. El colectivo que preside Luis Nistal está a la espera de recibir los precintos de Medio Ambiente, mientras que las tres cuadrillas de la Sociedade de Caza de Silleda esperarán a septiembre, como en años anteriores, para iniciar la cacería. Su presidente, Toño Fernández, explica que su colectivo participó en cinco esperas nocturnas, autorizadas por Medio Ambiente, en cultivos dañados por el jabalí, "y el resultado fueron cero piezas", recuerda. Y es que los cazadores insisten en que este sistema no es el más efectivo, debido que el animal suele alejarse de las zonas cercadas por escopetas gracias a su excelente olfato. De ahí que tampoco hubiese resultados en las esperas de la Sociedade de Cruces, que comenzará la temporada de caza el próximo fin de semana, debido a los trámites que tuvo que cumplimentar tras el cambio de presidente. Cruces cuenta con 3 cuadrillas, de 15 miembros cada una.
En Rodeiro, al igual que en el Tecor Farelo de Agolada, se cuenta con una cuadrilla. El presidente de dicho Tecor, José Manuel Blanco, alerta de la posibilidad de que la primera jornada de caza no sea fructífera no solo por la densidad de animales, sino también por el tiempo. "Si hace mucho calor los perros no tendrán rastro, y tampoco queremos arriesgarnos, ya que el año pasado nos murieron dos por las temperaturas elevadas", apunta. Los cazadores comenzarán la cacería en tierras de ventosa, donde el Tecor Farelo se une con los terrenos de la Sociedade de Caza de Lalín y la de Rodeiro. "Es la zona más conflictiva y donde se presentaron más quejas por daños en cultivos", explica Blanco.
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