



El curso, que se celebró coincidiendo con las vacaciones estivales de los chavales, comenzó a las nueve de la mañana con unas palabras del vicepresidente de la FCC Territorial de Barcelona, Joaquín Zarzoso, quien valoró positivamente la realización de este tipo de cursos destinados a los más jóvenes, pues de ellos depende el futuro de la caza, asegurando una continuidad en la formación de los cazadores noveles.
El instructor de tiro de la Federación Catalana de Caza, Marcelo Clavero, fue el encargado de instruir a estos chavales en un ambiente agradable y divertido.
El curso estuvo compuesto por jóvenes de ambos sexos y de edades comprendidas entre los 12 y 16 años. Los menores que no disponían de permiso de armas se tuvieron que conformar con realizar únicamente la parte teórica, y ver como sus compañeros de más edad, o con permiso de armas, podían disfrutar de las clases prácticas.
Aún así, los más jóvenes, lejos de desanimarse, estuvieron muy activos durante las clases teóricas, como fue el caso de Alba Cifuentes, quien con tan solo 12 años demostró unos amplios conocimientos en las medidas de los chokes, seguridad del arma y otros aspectos que dejó con la boca abierta a los presentes.
Era digno ver la facilidad con la que estos chavales rompían los platos en la parte práctica del curso. Marcelo, por su parte, iba corrigiendo los pequeños defectos que iban apareciendo en cada tirador, haciendo hincapié en la correcta posición de tiro y a su vez repasando todas las precauciones que un cazador debe tener con su arma.
La importante participación femenina en este primer curso quizás fue el dato más significativo de la mañana. Las féminas presentes tenían tanto o más interés que los jóvenes varones en formarse; y tanto en la parte teórica como en la práctica dejaron patentes sus grandes cualidades e ilusiones, como las de Inere Pi, que con tan solo 15 años tenía muy claro que quería formarse en el tiro para introducirse posteriormente en la modalidad de San Huberto.
Los padres de los alumnos estuvieron presentes en todo momento en el curso, y valoraron positivamente la iniciativa de la Federación Catalana de Caza Territorial de Barcelona en formar a los más jóvenes e introducirlos de una forma teórica, práctica y segura en el manejo de las armas.
(Texto y fotos: Joaquín Zarzoso, vicepresidente FCC Territorial de Barcelona)









