



Los agentes de la Guardia Civil detectaron su presencia a las 13.00 horas y lo denunciaron por llevar encima un medio prohibido para la caza. El arma fue depositada en el servicio de intervención de armas de la Guardia Civil y la denuncia llegó al juzgado, cuya titular encuentra al acusado «autor penalmente responsable de un delito relativo a la protección de la fauna, en su modalidad de caza de especies no amenazadas en terrenos públicos o privados sometidos a régimen cinegético especial, sin la debida autorización o permiso de su titular».
La pena que se le impone es una multa que asciende a 450 euros, cantidad que deberá pagar en el plazo de 5 meses a razón de 2 euros diarios.
Igualmente lo inhabilita para el ejercicio del derecho a cazar durante un periodo que se prolongará durante dos años.
Una información de Hoy.es









