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Carmar
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 14 semanas 6 días. Desconectado
Unido: 27.03.2018

Hola!

En primer luegar pido paciencia conmigo, nunca he cazado y nunca he tenido un perro de caza, así que os podeis hacer una idea de lo perdidísima que estoy, pero por algún lado hay que empezar no?

En un par de meses vendrá a casa una cachorrilla de Golden Retriever y nos apetecía trabajar con ella el cobro. Como he dicho, no sabemos ni por donde empezar. Me he leido las normativas de la Canina de España sobre field trial con perros de cobro y poca cosa me ha aclarado xD

Podéis darme alguna recomendación de donde leer las bases más básicas de este mundillo? Algún curso cerca de Madrid donde poder empezar a enterarnos de algo? Toda recomendación es bienvenida!

Gracias :)

 

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Sensei
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 1 semana 4 días. Desconectado
Unido: 26.01.2011

Hola Carmar, hace tiempo publiqué en la Revista Perro de caza del grupoV tres artículos sobre el cobro en puesto y uno de ellos dedicado a la competición, al field trial en cobro.

ADIESTRAR E INICIAR

Un perro de puesto necesita unas premisas básicas de adiestramiento:

1º Cobro natural, en el que incluiremos una acusada posesividad.
2º Acudir a la llamada perfectamente.
3º El quieto perfecto.
4º Cobro a la orden
5º Respeto al disparo.
6º Búsqueda guiada
7º Entrenamiento de la memoria con cobros multiples.

Pasemos a explicar cada una de las premisas mencionadas.

COBRO NATURAL

¿A que llamamos cobro natural? Evidentemente a un cobro instintivo. Un cachorro tiene cobro natural cuando su instinto de persecución le hace correr detrás de esa pelota que rueda y la atrapa y se la lleva orgulloso portándola en su boca sin soltarla, a eso me refería cuando hablaba de acusada posesividad. No importa que no me la traiga, una adecuada jerarquización y un buen trabajo de la llamada harán el resto del trabajo.

LA LLAMADA

La gran mayoría de los problemas que nos pueden surgir con nuestros perros en lo que al cobro se refiere, tienen una causa común, la llamada. No trabajamos bien este ejercicio tan básico y no nos damos cuenta que si un perro no acude bien a nuestra llamada en condiciones normales, ¿cómo lo va ha hacer con una pieza en la boca que además considera suya? Y la considera suya por dos causas posibles, bien por instinto acusado de posesividad, bien por haber jugado mal y haber caído en el error de “robarle” eso que nos trae y no haber dejado que lo disfrute.
Para la primera causa tenemos como solución una buena jerarquización, hemos hablado de ello varias veces, para la segunda, la solución pasa por trabajar bien la llamada, esto es, entrenar la llamada con una flexi, presión mínima y premios en forma de comida lograrán una adecuada asociación. A la hora de entrenar el cobro tendremos a la flexi como la mejor aliada, la usaremos hasta el momento en que logremos que el perro porte y traiga sin necesidad de ejercer presión (en este caso la presión sería conducirlo a nosotros a través de tironcillos) en 10 de 10 veces. Hasta ese momento no debemos perder nuestro aliado de control, me refiero a la correa, flexi o cuerda larga. Si lo hacemos de forma precipitada, si
nos emocionamos y soltamos antes de tiempo, podemos caer en el fracaso de forma estrepitosa, ya que el perro se dará cuenta de que atado debe obedecer y suelto no tiene porqué. Por ello debemos utilizar mucho los refuerzos positivos en forma de comida y jamás robarle el Dummy, el apport o la pieza que tan orgulloso porta, dejaremos que lo disfrute unos segundos, incluso lo hacemos pasear a nuestro lado con su trofeo, para finalmente CAMBIARSELO por un trozo de comida y una caricia, que será como el perro debe entender la entrega de esa pieza, es decir estamos condicionando al perro para que asocie llevo la pieza y recibo un premio.

ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS

· No abuséis del entrenamiento de cobro, puede repercutir de forma negativa, puede cansar al perro, le puede aburrir, siempre hablando en términos humanos pàra que me entendáis, realmente lo que ocurre es una desmotivación por saturación. Lo mismo ocurre si nos pasamos con las presiones. Siempre os recuerdo que cada perro es un mundo, fijaros bien, observad su comportamiento, para un perro 3 repeticiones al día será suficiente, para otro con 10 no le llega.

· El dummy, el apport , las piezas congeladas y las piezas descongeladas, deben usarse por este mismo orden que he puesto. De esta forma minimizamos los problemillas o problemazos que nos puede dar el cobro. En el siguiente artículo explicaré el porqué así como el resto de las premisas que apuntábamos.

 
Sensei
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 1 semana 4 días. Desconectado
Unido: 26.01.2011

Lo más corriente es comenzar a entrenar el cobro en forma de juego con una pelota de tenis, bien está bien, pero cuidado con abusar de la pelota ya que al botar y rodar motiva en exceso al perro y puede crearle ansiedad que normalmente se suele traducir en boca dura, de modo que las pelotas solo al principio.
Pasaremos enseguida al dummy, que es un saquito de unos 20-30cm de longitud y 7-8 de grosor hecho de tela fuerte y relleno de serrín, trapos cortados o incluso de plumas de perdiz, becada o codorniz. El dummy tiene la ventaja de tener una densidad parecida a una pieza de caza, es decir no es algo duro, el cachorro muerde y nota como se deforma el dummy, no bota más que lo justo, no rueda en exceso, al caer queda como una pieza de caza muerta. El siguiente paso sería ponerle al dummy algún ala de perdiz, zorzal o pato, esto sería el tránsito del señuelo a la pieza, entra en acción el olfato, ahora el dummy le motivará más que antes, lo ideal sería comenzar de nuevo a utilizar la flexi para tener control, para evitar que intente arrancar las plumas o llevarse su trofeo.
El apport es de madera o plástico duro o goma, con la forma de una “mancuerna” de gimnasio, se utiliza en caso de que el perro no “emboque” correctamente, es decir si vemos que tiende a coger el dummy de cualquier forma, por ejemplo por un extremo. Con el apport se habituará a embocar correctamente, por el centro.
El siguiente paso son las piezas congeladas, su frialdad y su dureza harán prevenir la boca dura. De nuevo volvemos a recurrir a la flexi en los primeros entrenos ¿porqué? Sencillo, porque cada vez que aumentamos las motivaciones es posible, siempre recalco la posibilidad de que suceda no de que suceda siempre quede claro, que su instinto de posesión, de predacción entre en acción y huya con la pieza. La flexi de nuevo nos ayudará a tener control y evitar la huida.
Por último entrenaremos con piezas reales descongeladas antes de dar el gran paso a las piezas reales calientes o recién muertas. Si hemos hecho hasta ahora todo bien no tendría que haber ningún problema. Si en cualquiera de las fases hemos presionado en exceso (cada perro es diferente y no aceptan lo mismo) y el perro ha perdido interés por el cobro debido, lo recalco, a la presión, normalmente al presentarsele la opción de una pieza muerta sin más, el interés por el cobro volverá, pero no cobrará el objeto que se utilizó cuando se presionó ¿se entiende? El perro aprende por asociaciones, ya lo vimos en su día, y puede asociar un objeto o un lugar con algo negativo o positivo. Las motivaciones nos ayudarán a que esa asociación sea siempre positiva.

EL QUIETO

Es una orden fundamental para el perro de puesto, los lances que se produzcan en el puesto van a depender en mayor o menor medida de la quietud del perro. Además es la base para el cobro a la orden y este, el cobro a la orden, será un reforzamiento del quieto.
Lo normal es comenzar a enseñar el quieto desde la posición de sentado porque desde esa posición percibiremos mejor la intención del perro de romper la posición y podremos corregir en el momento justo. Precisamente por eso hay quien prefiere enseñar el quieto desde la posición de tumbado. En el caso que nos ocupa y para el fin que ahora estamos enseñando el quieto, es preferible hacerlo desde la posición de sentado ya que así el perro visualizará mejor las piezas que se vayan abatiendo y será una ventaja añadida a la hora del cobro.
La forma es sencilla, como casi todo en adiestramiento, se basa en repeticiones, en paciencia y constancia. Tenemos al perro en posición de sentado, damos la orden de quieto, siempre con la correa puesta que como he comentado varias veces es la prolongación del adiestrador, nos situamos de frente al perro, le decimos QUIETO y nos separamos un paso, siempre mirándolo, caminando hacia atrás ¿esto porqué? Porque el perro domina el lenguaje gestual, con él se comunica y con él nos comunicamos nosotros la gran mayoría de veces sin saberlo, esta puede ser una de esas veces. Nuestra postura manda un mensaje al perro, en pie y de frente tendremos una posición de líder de estatus jerárquico alfa, si le damos la espalda la cosa cambia, incitamos a romper su posición sin quererlo, es bueno tener esto presente. Seguimos. Si el perro rompiera su posición, corregimos de inmediato con un NO, seguido de un tirón de la correa y retomamos la posición inicial, habrá ausencia de premio; repetimos hasta que el perro entienda lo que le pedimos, quedarse quieto en posición de sentado, momento en que avanzamos ese paso y le premiamos efusivamente de forma verbal y con premios en forma de comida.
El siguiente paso es separarme dos pasos, misma forma de operar, corrección si rompe, premios si no, y así poco a poco hasta conseguir una distancia de unos 5 o 6 pasos (importante utilizar una correa larga). En ese momento pasaremos a separarnos del perro formando un círculo alrededor. Esto incita y pone nervioso al alumno, corregimos si rompe, habrá que hacerlo por fases como al principio, es decir doy un cuarto de vuelta y premio si hay quietud y retomo el ejercicio, pero ya no premio en el primer cuarto, paso a premiar si hay quietud al llegar a la media vuelta ¿ok?, así hasta conseguir dar una vuelta de 360º a su alrededor. Hasta ahora la correa ha sido nuestra herramienta de corrección unida a la forma verbal NO, pasaremos a soltar la correa en principio dejándola puesta pero sin sostenerla nosotros, y finalmente obraremos sin correa.
Conseguido esto podríamos decir que tenemos la orden de quieto asociada, esto es, el perro entiende lo que le pedimos y obedece en circunstancias digamos normales o típicas para él que ha entrenado en lugar tranquilo y sin distracciones, ahora debemos consolidarla y para ello induciremos al perro al fallo, es decir meteremos motivaciones para ver su reacción. Por ejemplo desde la posición de sentado y una vez ordenado el quieto amagamos para salir corriendo, lo normal es que el perro rompa su quietud, momento en el que corregimos, ya no necesitamos la correa, ahora la corrección verbal será nuestra aliada. Logrado este paso podríamos decir que tenemos la orden de quieto consolidada ¿no? Pues NO.

EL COBRO A LA ORDEN

Ahora desde la posición de sentado y orden de quieto (lo normal es que ya no haga ni falta dar la orden de quieto, los perros suelen asociar órdenes juntas a base de repetirlas, para él la posición de sentado a estas alturas será ya QUIETO) le arrojamos el dummy o apport, seguramente esta sea una motivación demasiado fuerte y rompa su quietud, prueba de que no teníamos el quieto bien consolidado. El cobro a la orden por tanto va a ser un paso más para consolidar el quieto, ahora nos va a ser muy sencillo, no hay que “enseñar” nada, es decir no necesito condicionar una nueva asociación, ya está hecha, solo hay que reforzarla ¿cómo? De la misma forma que comenzamos, deberemos volver a la correa, a nuestra herramienta de apoyo y corrección, posición de sentado, lanzamos el dummy y si rompe sujetamos con la correa mientras repetimos NO y QUIETO, ahora el premio serán los mismos que antes, caricias y buenas palabras unido a la orden que tanto espera, COBRA. Lo normal y dependiendo de lo pasional que sea el ejemplar en pocas sesiones tendremos el cobro a la orden asociado, pero necesitamos consolidarlo. Si os dais cuenta hemos dicho que los perros suelen asociar dos órdenes cuando se repiten en tiempo y forma, unidas, bien ¿no puede ser que después de varios entrenos el perro “omita” el quieto para salir a cobrar? Pues claro que si, es algo que puede ocurrir, estamos repitiendo siempre la misma pauta: sienta, quieto, cobra. ¿cómo prevenimos entonces? Espaciando en tiempo la orden de cobrar, viene bien que a veces seamos nosotros los que vayamos a cobrar el dummy y desde el lugar que lo cogemos lo lancemos de nuevo. Es una nueva motivación para el perro, ya que nosotros estamos lejos, volveremos al lado del perro y entonces ordenaremos que cobre.
Por último, la última fase antes de pasar al disparo, sería practicar con piezas reales, ya sabéis, primero congeladas, luego descongeladas.

EL RESPETO AL DISPARO

Como creo estáis apreciando, el adiestramiento del perro de puesto, bueno como cualquier tipo de adiestramiento específico, se basa en una cadena de ejercicios, unos complementan y van consolidando los anteriores. Antes de meternos de lleno con este ejercicio quiero recordar que es fundamental la habituación del perro o del cachorro a los disparos, lo recuerdo por si alguien se despista. Debemos tener presente que si hemos cazado con anterioridad al perro, que sería lo ideal, y ya ha asociado disparo a cobro de pieza, el disparo para él será la motivación máxima. Pero eso no debe desanimarnos, siempre y cuando hayamos seguido bien las fases de adiestramiento, ahora al igual que en anteriores ejercicios se trata de consolidar algo que ya tiene aprendido, posiblemente nos costará un poquito más como acabo de apuntar, pero es sencillo.
Los pasos a seguir son los mismos que con cualquiera de los anteriores ejercicios, debemos volver al principio, esto es, correa y dummy serán de nuevo nuestras herramientas, lanzamiento de señuelo, disparo y corrección con correa y verbal NO, repitiendo hasta conseguir quietud total, momento en que sin soltar, pasamos a piezas de caza congeladas y finalmente a piezas de caza descongeladas y por último entrenamos sin correa, solo corrigiendo verbalmente si el perro lo requiere.
Para terminar esta segunda parte y como apertura a la tercera donde trataremos la búsqueda guiada en el cobro y el entrenamiento de cobros múltiples, quiero apuntaros un pequeño detalle que se me ha pasado; En cualquier momento en que necesitemos corregir al perro, debemos retomar la POSICIÓN INICIAL, esto quiere decir que si el perro avanza un paso para romper su posición, no bastará con corregirlo y pararlo, debemos echarlo ese paso hacia atrás, para que entienda que pido quietud precisamente ahí. Puede haber, siempre digo puede, perros que con nuestra cercanía buscan liberarse de la presión a la que están siendo sometidos, deberéis observar bien eso y cortar y liberar a tiempo. Pues con esos perros es necesario ser firmes, de lo contrario fracasaremos en el adiestramiento.

 
Carmar
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 14 semanas 6 días. Desconectado
Unido: 27.03.2018

Gracias sensei!! Me parece super interesante todo lo que me has puesto, al menos me voy haciendo una idea de por donde poder empezar e ir montando el trabajo. Le hecharé un ojo al resto de artículos que hayas escrito en la revista que me has comentado porque lo epxlicas muy claro!

 
Sensei
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 1 semana 4 días. Desconectado
Unido: 26.01.2011

No creo que puedas ver los artículos de perros de caza pues se dejó de editar hace algunos años. Hoy día escribo mensualmente en Federcaza y si entras en esta web en blogs encontrarás varios aartículos mios que te servirán de ayuda.
Un saludo

 
Pepdark
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 3 semanas 3 días. Desconectado
Unido: 25.01.2012

Cazar es algo más complicado que hacerse con una escopeta y un perro y leer un tutorial. Yo para empezar intentaría ir de invitado con algún cazador a ver si te gusta. Lo del perro aunque importante es un paso más. Seguro que en las sociedades o asociaciones de cazadores de tu zona te pueden asesorar y puedes tener alguna primera experiencia.
Suerte en el empeño!

 
Carmar
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 14 semanas 6 días. Desconectado
Unido: 27.03.2018

Pepdark totalmente de acuerdo, la verdad es que a corto plazo no me planteo coger un arma, me parece una responsabilidad enorme. Y no tengo absolutamente ningún familiar ni amigos cercanos que cacen así que para mi es bastante más difícil que para otras personas.

En principio buscaba sobre todo como trabajar las bases del cobro y potenciar ese instinto del perro para que no lo pierda, para poder hacer lo que comentas, ir metiéndome en el mundillo, conociendo gente poco a poco y que dentro de un año, dos, o los que tengan que ser, no sea misión imposible trabajar algo con el perro.

A ver que tal se nos da!

Por cierto al perro no lo cogimos con la idea de la caza en la mente, si no como perro familiar sin más. Es verdad que el tema de la caza me lleva rondando la cabeza años pero por distintos motivos hasta hace poco me era imposible materializarlo. Ahora en la espera del golden pues me pongo a ver videos de goldens cazando, es algo que me maravilla solo verlo y claro... te entran las ganas de tirarte a la piscina aún más!

 
Pepdark
Usuario desconectado. Visto por última vez hace 3 semanas 3 días. Desconectado
Unido: 25.01.2012

Yo he tenido muchos perros para cobrar, pero sólo dos maestros. En principio con el golden, dándole una chuche cada vez que te traiga la pieza debería bastar. Un perro listo, bien jerarquizado y que quiere agradar a sus dueños y si tiene cobro innato que es lo de esperar te traerá la pelota. Hazle mucho caso cuando lo haga, poco a poco ve pasando de la pelota a dummies, finalmente puedes comprar alguna pieza como una perdiz de granja e ir tirándosela. Cuando te la traiga le das un trocito de salsicha para reforzarlo y ya está.
Yo te puedo decir que los perros que he tenido buenos lo han hecho sin más. A los 5 meses los he llevado de caza y la primera pieza que han visto matar me la han dado a la mano.
Naturalemente llamándolos, acariciándolos etc. Casi todos los perros traen la pelota, los problemas suelen surgir cuando quieren la pieza para ellos.
Y por cierto los de los vídeos son perros maestros. A veces es tan sencillo como te cuento y otras es misión imposible. La mejor opción es comprar la perra a un cridadero británico especializado en perros de trabajo o a un criadero de aquí igualmente de perros de trabajo. Los perros de belleza a veces salen rana.
Un gran perro de caza se hace día a día, con sudor, poco a poco, Sacándolo a cazar siempre que se pueda. Es más fácil enseñar un perro de cobro o un levantador que uno de muestra ya que el de muestra debe aprender que la pieza escapa si no hace la muestra, con lo cual la cosa se complica.
Suerte en el intento!

 
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