



Provenientes de todas las regiones norteñas, los aficionados a la becada llenaron a rebosar tanto la sala de exposiciones, donde la pintura en hojas de la francesa Michele Becker asombro a los presentes para después contemplar las ultimas novedades de ropa, calzado, beepers, GPS, etc, y la espectacular exposición de taxidermia del joven Poncela.
A continuación se produjo la primera de las conferencias programadas a cargo del presidente del Club de Cazadores de Becadas (CCB), Miguel Minando, que hizo un resumen de los seguimientos a las becadas equipadas con P.T.T. para, tras esto, explicar los motivos de la ausencia de este ave esta temporada en la cornisa cantábrica, achacándola a los vientos que las empujaron a otras latitudes y siendo también determinante la pertinaz sequía que dejo el terreno muy seco y sin posibilidades de alimento para las pocas becadas que llegaron.
El veterinario Tomás Elvira hizo un repaso de las diferentes patologías presentes en el perro de caza y reconoció que el cazador entiende de perros, evitándose muchas visitas a la clínica y aconsejando sobre la mejor manera de criar y alimentar a nuestros perros ganándose un largísimo aplauso.
Gran ambiente durante la cena, en los que se recordaron lances entre los diferentes grupos de amigos, y que fue seguida del tradicional sorteo de los regalos expuestos y en la que se sucedieron algunas anécdotas curiosas como la oferta por el cachorro nada más ser recogido por su nuevo propietario y que la escopeta fuera a parar a manos de una mujer, hecho inusual en los nueve años de esta gala en la que estuvo presente el campeón nacional de becadas, Juan Mari Esain.









