



El fallo del TSJ, que será recurrido por el Ejecutivo regional, enfrenta, por una parte, a los ganaderos que creen que dicha sentencia los “perjudica especialmente”, ya que los cánidos atacan a sus rebaños de forma continua, y los ecologistas, que consideran el dictamen del alto tribunal autonómico como un triunfo de la conservación del lobo “y un varapalo para la Junta”.
El secretario provincial de la Unión de Pequeños Agricultor, Aurelio González, señala al diario ‘El Norte de Castilla’ que la sentencia deja a los ganaderos “totalmente indefensos. Ya no nos gustaba el Plan de Gestión del Lobo porque no reconocía los daños ni los pagaba directamente, aunque no parecía correcta al sur del Duero porque la Junta de Castilla y León podría abatir ejemplares, analizando especialmente los daños”. Ahora, dice, tal como ha quedado el Decreto recortado por los jueces, es también “un varapalo para los ganaderos, porque el Gobierno regional no podrá realizar un control del lobo”, dice González.
El responsable de Medio Ambiente de la Unión de Campesinos-Coag, José Manuel Soto, afirmó para el mismo diario que su organización va a pedir una aclaración de la sentencia, “que viene a decir es la Junta quien tiene que regular la presencia del lobo”. Asimismo, se mostró mucho más crítico con el colectivo ecologista, de quien dijo que “a este colectivo el lobo no les causa malestar; al revés les da beneficios con sus estudios e historias”. Soto explicó que “si aseguran que no harán daños quedamos tranquilos, pero si siguen haciendo daños exigiremos a los ecologistas por qué consideran que el derecho está por encima de todo, pero ellos nunca van a dar de comer al lobo y, en cambio, ponen la mano para subvenciones y ayudas, además de decir lo que tienen que hacer los ganaderos”.
Mucho más conciliador, Aurelio González reconoce que “los ecologistas se preocupan mucho de estos animales”, y al mismo tiempo afirma que “tienen que ver que hay que convivir todo el mundo. Los ganaderos son ahora una especie en peligro de extinción, no lo lobos, que no corren ningún peligro”.
Por su parte el presidente provincial de Asaja, Vicente Calzada, señala que “es imposible de asumir” la sentencia. Dice que “los ecologistas se van a encontrar, salvo que cambie la situación, con cosas que no han buscado, y es que alguien se va a encontrar un lobo de frente y no se va a detener”. “Lo mejor es que sigan controlando las manadas de lobos, para que no haya ataques, porque por encima de cualquier ser vivo el que conserva la zona es el hombre, que ha sabido convivir con el lobo y seguirá sabiendo convivir con él” dice Calzada a ‘El Norte de Castilla’.









