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El Blog de Miguel Soler

Con 11 años comencé a campear podencos andaluces y a cazar con ellos sin escopeta, hasta que a los 14 mi padre me regaló mi primera paralela del 20 y un pointer, “si quieres ser cazador, debes enseñar a tu perro...”. Después de 30 temporadas sigo con esa bendita ilusión en los días previos a cada jornada de caza tras las del pico rojo y comparto mis sensaciones como articulista especializado en perros, caza y pesca.

 

A más perros, ¿más caza?

Aunque muchos cazadores expertos y con conocimiento se desgañiten en repetirnos desde hace muchos años que en la caza no siempre uno más uno son dos -en especial referencia al trabajo en cohesión de nuestros perros de caza-, nosotros, los cazadores del siglo XXI seguimos pensando que para cazar más hay que llevar varios perros. Bueno, matizo, hay quien todavía piensa así; porque lo cierto es que una buena parte de nuestra afición tiene claro que para cazar mejor, lo lógico es hacerlo con un perro, con dos si es que se toleran, complementan, respetan y no estorban ni compiten, con tres sólo si están en manos de muy buenos conductores, y con más, mejor ni pensarlo. Hablo de la caza al salto con perros de muestra y levantadores.

Mikel Torne PerrosCon la caza de la codorniz se agudizan las ganas de multiplicar resultados a base de meter más perros en el remolque, si ninguno es bueno del todo ¡da igual!, si lo que hace falta es que pisoteen el campo, que vayan de acá para allá, que alguna siempre sale con tanto trasiego perruno. Insisto y matizo, por suerte hay excelentes codorniceros que llevan a los perros justos, necesarios, y que pueden conducir con acierto, pero hay otro buen número que no acaba de enterarse…

Se requiere poder cazar mediante una búsqueda ordenada, esto es, sin conflicto constante en el recorrido de los perros que trabajan para nuestra escopeta, sin fomentar zorreos ni talonamientos, sin propiciar resabios, sin pretender, en definitiva, que entre unos cuantos perros pisoteando campo, colguemos una buena percha. Si la logramos, que sea por el trabajo a conciencia, ordenado, tolerante y fructífero por mentalidad y cualidades de nuestros perros, pero no por el ruido ni el pisoteo del que mucho anda y poco huele.

Para cazar con varios perros de muestra la codorniz, por descontado que hay que saber llevar a estos perros bien de la mano, pero más por descontado aún, esos perros han de ser equilibrados, sumamente equilibrados, haber sido iniciados a conciencia, entrenados, y salir muy en cohesión con su amo y los demás perros. O sea, que no todos valen para este trabajo juntos, por mucho que nos empeñemos o queramos imponer nuestros deseos.

No es que entre ellos hablen y se digan “vale, hoy tu tocas las linderas, yo la mitad del rastrojo, y tú te vas acercando a las acequias que encontremos”; no, no creo que esto funcione así. Lo que sí es necesario es que esos perros trabajen muy bien de manera individual, y que luego, acoplados con sus compañeros (ojo, que no me refiero a compartir cacería con perros desconocidos, ese es otro mundo y otra equivocación muy frecuente), sepan desenvolverse sin estridencias, sin estorbos continuados, sin ganas de competir por el campo o las piezas abatidas.Mikel Torne y Tragacete

Disfruto enormemente viendo cómo hay aficionados de órdago a la grande (y no me cuesta nada pensar en mi amigo Mikel Torné), que se pasan todo el año trabajando con sus perros, seleccionando, mimando, cuidando, entrenando, para luego salir a disfrutar del trabajo bien hermanado de dos, tres perros con sangre, nariz, y talento. Así sí.

No quieras abarcar demasiado, si tienes un buen perro que no se te nuble la mente con esos pensamientos tan frecuentes “si llevase dos, la percha sería mayor…”. No, no suele ser así, en realidad es más fácil que ese segundo perro enturbie el trabajo, hasta ahora efectivo, de tu actual y valioso compañero. Recuerda, en esto de los perros de caza, no siempre uno más uno son dos.


NOTA: La imágenes que acompañan este artículo corresponden a los perros de Mikel Torné con una percha de perdices y Mikel Torné con Ismael Tragacete en una jornada perdicera.

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Hola Miguel.
Quizá hubiera que hacer mención a parte de los podencos para cazar conejos en zonas duras. Por lo demás estoy totalmente de acuerdo contigo.

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