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El Blog de Luis F. Blanco

Luis F. Blanco, director del área de caza de Grupo V, con las publicaciones líderes del sector, estará en elcotodecaza.com con sus impresiones sobre el apasionante, y controvertido, mundo venatorio.

 

Los 80 años del Rey Cazador

El Rey Emérito, Juan Carlos I, cumple hoy, día 5 de enero, los 80 años. Con ese motivo, todos los medios de comunicación se han referido en sus ediciones a esta efeméride que tiene como protagonista al Monarca ya indisolublemente unido a la historia de España, desde su proclamación por las Cortes tras las muerte de Franco, en unos años unidos al despegue económico y social. Lógicamente, aquí no me voy a referir a su trayectoria personal e institucional, sino a un aspecto muy concreto, como es su afición, al igual que la mayoría de los Borbones, por la caza, una pasión que le ha valido más de un disgusto, sobre todo en los últimos tiempos, en los que esta actividad legal, felicitaria y sostenible viene siendo objeto de los ataques de grupos ecologistas, radicales, animalistas e incluso por parte de algunos partidos políticos con representación parlamentaria. No se viven buenos tiempos para la caza y, si no ponemos remedio, en el futuro será aún peor.

Tirando al plato en Castillejo de Robledo.

Por ello es de agradecer que Don Juan Carlos siempre haya estado en el primer plano de la actualidad, dando la cara por los cazadores en todas las ocasiones en las que la situación así lo ha aconsejado. Y no se lo hemos pagado como debiéramos, en términos generales, cuando ha sufrido en sus propias carnes las descalificaciones por ser cazador y no ocultarlo en ninguna ocasión. Eso sí, tiene en su haber importantes reconocimientos del sector venatorio, como el Premio Carlos III de la RFEC, el del Real Club de Monteros y otros muchos, que siempre ha recibido con emoción y agradecimiento.

Tras recibir un Premio del Real Club de Monteros.

Precisamente en una audiencia real en Zarzuela, en la que con motivo del Premio Carlos III recibió a importantes personalidades del mundo de la caza (Manuel Andrade, Ricardo Medem, Enrique Nieva, Alberto Alcocer, Pablo Ortega, Rafael Notario, Fermín Vaquero, Ángel Gracia, Jorge Bernad, Alonso Álvarez de Toledo, marqués de Valdueza), hablamos de forma distendida de su afición cinegética, sus cacerías, siempre que sus obligaciones se lo permitían, y de su hijo, ahora el Rey Felipe VI, que no rechazaba la caza, que participaba en algunas cacerías y ojeos, pero con una afición que nada tenía que ver con la suya desde que era muy joven. “Hay que darle tiempo, no presionarle, que él mismo vaya decidiendo y sí, me gustaría mucho que siguiese con nuestra afición por la caza”, nos decía. No parece que las muchas obligaciones institucionales y familiares de Don Felipe le permitan muchas alegrías venatorias.    

Unas obligaciones que Don Juan Carlos no tiene ya y que le permiten disfrutar, no tanto como quisiera, de lo que más le gusta: la buena cocina, los buenos vinos, los toros, el mar y la caza. Con sus ochenta años sigue tirando… y muy bien, como dicen los amigos que comparten con él las jornadas cinegéticas. Son muchos los ojeos de perdiz, las tiradas de migratorias… Las monterías…. Y sobre todo los recechos de todas las especies de caza mayor que se pueden lograr en España, donde tiene destacados trofeos de todas ellas. O las cacerías en otros países de Europa, de América, de África.

Y eso que los problemas de movilidad le obligan a ayudarse de un bastón para caminar, pese a que desde su abdicación en junio de 2014 ha mejorado ostensiblemente, y se arregla muy bien en las cacerías en las que participa. Atrás parecen quedar los problemas que se agravaron a raíz de la fractura de cadera que sufrió en abril de 2012 durante una cacería en Botswana, que obligó a implantarle una prótesis urgente y cuyas posteriores complicaciones le hicieron pasar por el quirófano -"el taller"-, en varias ocasiones más. Muy recuperado, sigue cazando, y desde aquí le deseamos que pueda hacerlo muchos años más… y defendiendo este apasionante mundo de la caza, como siempre ha hecho. ¡Gracias, Señor!

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