Un paso más para conocer mejor a nuestras perdices

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Cuando arranca una perdiz o se cruza en el espacio visual del cazador éste no analiza, ni lo necesita, la posible pureza o virginidad genética del ave que provoca ese sublime momento. Sólo se percata de que la perdiz tenga un comportamiento natural, huyendo vertiginosamente, sin pensar en su pureza genética. Eso no se percibe en el campo.

Es más, posiblemente no vea nada extraño en el primer vuelo, a no ser que ese valor silvestre de la bravura esté tan escaso que haya que empujar con el pie o con la voz, como los toreros para provocar enviste a toros mansos (que me ilustre Eduardo Coca, que es perito en el arte) para que la gallinácea se arranque. En ese momento, el cazador no piensa si la perdiz tiene o no tiene contaminación genética; en caso, sólo reprocha la falta de dificultad en el lance y las carencias en las condiciones necesarias de esquivez o difidencia. Es el tercer vuelo brusco, no empujando, el que deben lograr los que las crían porque es lo que exige cualquier cliente que no sea lerdo. Pero, además del vuelo espontáneo y distante, las perdices tienen que satisfacer al cazador responsable que exige que no sea unperdiz_1_0 animal contaminante para la naturaleza.

Para ayudar a estos principios éticos que adquiere el cazador cómplice con la naturaleza, la fundación Fedenca inició hace tres años el proyecto de estudio de los métodos genéticos para conocer la hibridación de la perdiz roja, que está respaldado por la mayoría de las comunidades autónomas con perdices. Nos enorgullece la colaboración administrativa porque, además de indicar que han creído en las bondades del proyecto, las comunidades están interesadas en hacer cumplir lo que ordena lo legislado nacional e internacionalmente, incluidas sus propias leyes.

El proyecto para conocer la hibridación de la perdiz roja está finalizado y en la fase de aplicación práctica y de desarrollo. Ya tenemos medios para que todos los interesados puedan conocer con certeza algo tan etéreo como es, para un cazador, la hibridación genética de la perdiz roja, con lo complejo que es eso de la genética, sobre todo, teniendo en cuenta que de estos conocimientos algunos no hemos profundizado más allá de las leyes de Mendel y el ejemplo de los guisantes y los conejos. Pero hemos hecho un proyecto desde Fedenca que ha puesto de acuerdo a las universidades y a los que saben mucho de genética para que juntaran su ciencia y experimentos. Y lo han hecho. Han compartido las investigaciones de toda su vida en este campo y han sacado un método común con el que ahora ya no hay posibilidad de eludir el control genético, argumentando que cada laboratorio daba un resultado diferente de hibridación para las mismas perdices, como dijeron para escurrir el bulto algunos granjeros.

Tampoco hay posibilidad de que una administración cierre una granja sin la certeza de conocer por qué la cierra. Aunque yo pienso que no hay que cerrar nada. Hay que controlar las perdices que se manejan, como pide la ley y explicar, documentar y reconducir, en caso, la situación de las granjas que peor lo tengan. He comprobado en estos contactos generales con el gremio, que la mayoría están interesados y agradecidos por poder aplicar nuestro proyecto y Fedenca los sigue invitando a ello. En todo caso, debe quedar claro que el control genético de las granjas y su certificación de pureza es una facultad de las administraciones autonómicas, no de los cazadores. Nosotros sólo podemos exigir a los poderes públicos que cumplan con su obligación y eso esperamos que ocurra, sobre todo ahora que ya hemos puesto una eficaz herramienta.

El campo

También hay que saber cómo está el campo. Para dar respuesta a esta pregunta, Fedenca ha puesto en marcha la fase siguiente al proyecto citado de méperdiz-2todos de determinación genética. Ahora vamos a testar con el método anterior todo el territorio español para conocer cómo están las perdices de cada zona cinegética. Para este fin hemos puesto en marcha el proyecto “Mapa de pureza genética de la perdiz roja y estudio de la introgresión de la perdiz Chukar en España” que cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

Creo que nuestro campo está bastante mejor que las granjas, aunque ésta es una afirmación poco contrastada. Hay que hacer muchos ensayos para poder opinar con mayor certeza, pero todo apunta en el sentido de lo que digo. Hay un argumento que me hace pensar que el campo se resiste a la hibridación y es que la posible perdiz contaminadora no llega a vivir suficiente como para reproducirse debidamente; me refiero a como lo hacen las perdices silvestres. No es que se mueran todas, pero sí una mayoría, al menos en los espacios donde el hábitat, el clima y la predación ayudan tan poco.

Apoyo mi opinión sobre la escasa hibridación en cadena en un hecho evidente: hace unos años la hibridación con perdices de granja lo era sólo con perdiz griega, posiblemente por la mayor proximidad genética en la naturaleza (hay un solape híbrido rufa-griega entre las dos poblaciones naturales, en el este de Francia y norte de Italia), y también, porque a España se traían de fuera únicamente perdices griegas. Pues bien, en los últimos años, tras miles de análisis, no hay en el campo ninguna evidencia de contaminación con perdiz griega. ¿Dónde están estas bastardas helénicas cuando hace quince años eran las únicas perdices granjeras? Yo pienso que anuladas por la naturaleza. En otro caso, siempre quedarían trazas de ellas. Pero doctores tiene la materia.

De forma gratuita

El mapa se va a elaborar gratuitamente para una provincia de cada una de las ocho comunidades colaboradoras en el proyecto de genética y de cualquier otra provincia de las comunidades autónomas que lo solicitaran, en caso de asumir los gastos por quien lo pidiera.

El proyecto no sólo va a estudiar la calidad genética; se aprovechará la disposición de la perdiz muerta (se intenta explotar datos de perdices cazadas) para estudiar su morfología y ecotipo y su situación sanitaria analizando las heces. Con esos datos se intenta elaborar mapas provinciales con georreferenciación y tablas de resultados de cada comarca cinegética. Se ha previsto testar cada comarca provincial considerando hasta unas comarcas naturales. Esperamos que las federaciones autonómicas y las sociedades de cazadores puedan conocer genética y sanitariamente a las perdices de su coto y colaboren con este proyecto que ya va a comenzar el trabajo de campo en Castilla-La Mancha y Murcia, durante la inminente campaña de caza con reclamo de perdigón macho.

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