FranciscoChan

El Blog de Francisco Chan

Nací hace cuarenta y tres desvedas y vivo en un hermoso pueblo de Pontevedra. Desde pequeño mi contacto con la vida rural ha propiciado mi amor por la caza; ésta la he comenzado a practicar de forma tardía y tengo mucha suerte de compartirla con mi esposa. Desde hace unos años compagino la caza con la colaboración asidua en diversas revistas y webs de contenido venatorio. Mis amigos son los del monte, donde una vez apartados los espinos, aparecen las flores hermosas y el brezo aromático. Mis enemigos, aquellos quienes quieren que vivamos lejos del amor a la tierra ya a la caza. Humus somos en definitiva.

 

En casa propia

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chan-1Algunas veces, sólo algunas veces, me arrepiento de partirme el alma, de perder mi tiempo y de dar la cara por quienes, en muchos casos, solo se preocupan por ir de caza, por nada más. Como si fuese natural que puedan ejercer esta actividad, a día de hoy, por una especie de derecho divino. El derecho a la caza, como a la libertad, únicamente se puede ganar en esta sociedad con la lucha. Siempre ha sido así; para que una generación viva en libertad,  ha sido necesario que la anterior se haya desangrado por conseguirla. Entre los nuestros hay muchísima gente de bien, pero a algunos opinadores de barra, a los que no soporto, alguien les debería de preguntar.¿Qué habéis hecho vosotros por la lucha a favor de la libertad de poder ejercer la caza?. Hoy hablo por mí, porque ya es hora de que me guarde mi modestia, o lo que sea y me  queje. Ciertas veces, quizás por un erróneo concepto de lo que es la educación, muchos de nosotros, no nos quejamos ni aún cuando nos estén pisando un callo. Hay muchos compañeros que dedican su tiempo a la lucha por los derechos del cazador. Yo también lo hago en mi medida; mientras otros, los menos, se dedican al chismorreo de barra de bar, o al contubernio facilón de oficina. Critican a los que trabajan, incluso equivocándose, para pelear por el derecho que a ejercer la caza tenemos todos.

Recuerdo una escena de este verano pasado, cuando un conocido mío criticaba, de viva voz, a la Federación porque no hacía nada por evitar en Galicia, las indecentes batidas por daños en verano.

A la semana siguiente le reclamé su presencia en una reunión de cazadores de mayor, para tratar ese tema, y no apareció, ni él ni nadie de su cuadrilla. Fué entrar en la taberna, y allí estaba el pájaro, criticaba cubata en ristre: que si la Federación tal…, que si la Asociación de Caza Mayor….cual, que si APROCA ….esto, o que si Médicos sin Fronteras lo otro…. ¡Gentuza!, eso es lo que son. Si en vez de estar peleando por la caza, estuviésemos en guerra, yo los llamaría desertores, traidores o derrotistas. Detrás de sus discursos, a modo de cortina de humo, sólo hay un incapazchan-2 que quiere ocultar sus vergüenzas. En guerra a esta gente se la fusila, en tiempo de paz sólo se les invita a un cubata más.

Casi todos los que trabajan por la caza, lo hacen lealmente. Casi todos los que están en órganos directores de federaciones, asociaciones cinegéticas y asociaciones de productores de caza, lo hacemos por un sentido de amor a nuestra patria más montaraz. No hay recompensa, no hay aliento ni comprensión. En muchas ocasiones sólo hay ese miserable comentario faltón del inútil resentido de taberna. Suele coincidir en estas personas la condición de difamador y de envidioso. En muchas ocasiones son, estos individuos, la escoria de nuestro colectivo. Son esos pocos, pero ruidosos especímenes, los que aprovechan la caza para farear a “ esos ojitos que brillan por la noche”, o para irse de putas con la excusa del ojeo. Cobardes, chan-3que hasta para esos vergonzantes menesteres precisan de compinches sin los cuales, en soledad, no tendrían valor suficiente ni siquiera para entrar en esos tugurios.

Yo critico, en ocasiones, las discrepantes opiniones de quienes considero que se equivocan desde órganos directivos. Otros pueden hacer lo mismo conmigo, pero debo, y debemos de hacerlo siempre lealmente. Si estamos en lo cierto bien, y si nos equivocamos, es prueba de que se trabaja. Pienso que en el peor de los casos, y aunque se equivoquen, los directivos de nuestras asociaciones merecen respeto y gratitud por su tiempo y esfuerzo.

Con ello, la crítica constructiva no tiene por qué ser menos  vehemente. Todo es compatible, menos la crítica de taberna. ¡Ya basta!. Amigo tabernícola, deja de preguntarme sobre lo que han hecho los representantes cinegéticos por ti, y dime…¿Qué has hecho tú por la caza?

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Efectivamente tienes gran razón en lo que expones, Francisco. Es un auténtico escándalo que mientras algunos se desviven por luchar a destajo, contra viento y marea por nuestra común afición, empleando una ingente cantidad de su tiempo y de su dinero por la defensa de los intereses de la caza auténtica y de los cazadores de pro, dejándose literalmente la piel y la grasa por el camino, otros, por desgracia compañeros de gremio, se dedican a tramar diabólicos contubernios judeo-masónicos en su contra. Es toda una desgracia para el mundo de la caza, digna de figurar en tu blog.

No obstante, te prevengo… debemos estar alertas de aquellos tejemanejes; esto es como la política, o es directamente política, la mayoría saltan a la palestra para figurar y para medrar, siendo la pretensión de aportar y sumar la menor y menos espuria de sus preocupaciones. ¿Sabes cómo se les puede vislumbrar el plumero a estos abrazafarolas y figurantes, que no figurines? pues fijándote en sus acciones, eso les traiciona. Fíjate en el ejemplo de aquel alcalde al que en público se le llenaba la boca de hablar de vocación de servicio público, pero que a la vez, cuando necesitaba podar los plátanos en su chalet, mandaba a los empleados del ayuntamiento, “by the face”… ni más ni menos que un fariseo, un jetas y un ladrón. Pero si quieres podemos hablar de las hipotéticas acciones que estos jugadores de salón, de verborrea cinegética igual de fácil que de fútil, pueden llegar a cometer “dando ejemplo” desde las alturas.

Estos ejemplarizantes conguitos o meros teorizadores de pacotilla, pseudosalvadores de no se sabe qué, intentarán camelarnos a los cazadores de a pie, Francisco, integrarnos en SUS filas, ganarnos para SU causa, hacernos uno más del rebaño de SUS sumisas ovejas… desconfiemos, Chan, desconfiemos porque lo que quieren es carta blanca bajo la bandera de la “representación”… ahí es nada…

El verano llama a nuestras puertas de nuevo… en marzo, abril y mayo pocas o muy pocas batidas se han autorizado, las que sé realizadas, muy puntuales, lo han sido en zonas protegidas donde la caza está restringida todo el año, pero comenzarán a autorizarse de nuevo masivamente con el mes de junio por todo el territorio. Cada tecor en el que se han celebrado esas batidas “de verano” en 2011 tiene que valorar si esas batidas han servido para algo, qué han cazado en otoño e invierno, qué ha pasado con la evolución de sus poblaciones jabalineras, etc… y en base a lo observado, actuar… y a veces se actúa simplemente disimulando. O sea, el panorama pinta exactamente igual que el año pasado, seguimos en las mismas solo que ahora tenemos un año más de experiencia; pero sí, es cierto que ahora sabemos un pelín más sobre perritos para encontrar bichería pinchada (¿¡!?), pero ni una mención al verdadero factor limitante del jabalí… la comida… y es que hasta es hipotéticamente posible que algún hipotético fariseo de la hipotética cinegética kallaicoi, sea tan hipotéticamente inútil y cuatrero que haya conseguido convertirse en el hipotético Pepillo, “o que caza con sacos de millo”, o sea, dando ejemplo de caza auténtica y sabia contención de densidades.

Saludos y ¿sabes qué?, que le das demasiada importancia a esos "paisas" del contubernio judeo-masónico, y esos "paisas" cuando ven la importancia que les das, seguro que se descojonan de la risa.