Eduardo_de_Benito

El Blog de Eduardo de Benito

En 30 años dedicados al perro he criado 5 Ch. del Mundo, 1 Ch. de Europa y 11 Ch. de España, Francia, Italia y Hungría. Ocupado cargos directivos en Clubes y Sociedades caninas. Encargado de la actividad cultural en la Exposición Mundial Canina Valencia 1992. Especialista en la Comisión de Agricultura del Congreso de los Diputados para la Ley sobre la tenencia de animales potencialmente peligrosos. He publicado 19 libros sobre perros. Fui articulista habitual en Molosser Magazin (Alemania), Atout Chien (Francia) y El Mundo del Perro (España). Director de las revistas Guau, Perros y Compañía, Mundo Mascota, Perros de Caza y actualmente Pelo Pico Pata.

 

Así se salva una raza canina

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Conocemos las ventajas de la consanguinidad en la cría, también sus peligros si se abusa de ella. Un ejemplo de raza canina en grave peligro por su alta endogamia es el Nova Scotia Duck Tolling, un retriever empleado en la caza de patos. Procede del condado de Yarmouth en Nueva Escocia, una de las 12 provincias canadienses, una península larga y estrecha con numerosos lagos y ríos donde abundan las aves acuáticas. No es raza antigua, se supone que desciende del Chesapeake bay retriever, con cruces poco definidos. Se empezó a seleccionar a finales del siglo XIX en el puerto de Little River para la caza de aves migratorias. La raza fue reconocida por el Canadian Kennel Club en 1945, por la F.C.I. en 1987 y por el American Kennel Club en 2001

No son pocas las razas caninas que se encuentran encerradas en un callejón sin salida como consecuencia de la cría consanguínea que se viene realizando desde hace décadas, lo que ha incrementado la endogamia hasta niveles amenazan su existencia. En la selección racial hay un punto de inflexión, a partir del cual cuanto más se depura la raza más se pone en peligro su continuidad viable. Los criadores, clubes de raza y sociedades caninas no han sabido ver ese punto en que se inicia una degeneración en la vitalidad de los perros, lo que se llama depresión endogámica. No siempre se trata de rasgos graves como la epilepsia o la displasia de cadera, a menudo son pequeños rasgos acumulativos que afectan al vigor, el crecimiento y la reproducción y que al cabo de varias generaciones de reproducción dirigida acaban pasando factura. La depresión endogámica es una disminución de vitalidad que ataca a los caracteres de la especie y a los de la raza, es decir, a los fines que la naturaleza determinó para la especie y a aquellos que el hombre le ha añadido para sus fines particulares. Las enfermedades genéticas se dan en todos los seres vivos, en las poblaciones naturales están latentes pero no aparecen hasta que son puestos en evidencia por la endogamia.

Cualquier programa de reproducción, para ser coherente y viable a largo plazo ha de establecer un equilibrio entre uniformidad y diversidad. La uniformidad es esencial, porque significa que los cachorros nacerán con características predecibles, pero la diversidad es una innata fuente de vigor que asegura la pervivencia de la raza. Durante siglos se dio un gran flujo de genes entre perros de diferentes razas, pero con el nacimiento de los registros genealógicos (pedigrís) todo eso se acabó. La especie canina se ha fragmentado en razas con poblaciones cada vez más endogámicas, disminuyendo su vigor genético. La consecuencia de esta endogamia continuada es una reducción en la diversidad genética de la raza afectada (depresión endogámica) que afecta a su vigor, fecundidad y viabilidad. En el sector ganadero el equilibrio entre uniformidad y diversidad se consigue mediante el denominado “ganado mejorado”, ejemplares cruzados con las características generales de una raza, pero que se mejoran con regulares aportes de genes de otras razas. Bien sabemos que esto no se hace con los perros.

Sobre el Nova Scotia Duck Tolling ha realizado una profunda investigación genética la doctora Katariina Mäki. Para realizarla llevó a cabo un muestreo excepcionalmente alto, pues estudió nada menos que 28.668  Nova Scotia Duck Tolling de todo el mundo. Lo que supone estudiar todas las hembras nacida entre 1999 y 2008, investigando hasta 12 generaciones de los pedigrís de esos perros. Según el estudio actualmente en el Nova Scotia Duck Tolling más del 90% de la diversidad genética de la raza existente hace 50 años se ha perdido. Hoy la raza se sostiene con el equivalente genético de solo 2 perros, es decir, todos los ejemplares de la raza analizados poseen una carga genética equivalente a la de 2 hermanos de camada. ¡Una verdadera locura! En el registro inicial de la raza (los primeros pedigrís) había 22 perros fundadores, solo una pequeña fracción de su descendencia se siguió utilizando en la cría, como consecuencia el coeficiente de endogamia promedio de la raza subió rápidamente y alcanzó el 25% a los 15 años de su aceptación oficial como raza. El Nova Scotia Duck Tolling tiene algunos trastornos comunes a otras razas (displasia de cadera, atrofia de retina) pero hay evidencias genéticas de que su sistema inmunológico está gravemente comprometido como resultado de la pérdida de diversidad genética. Un sistema inmune que le deja indefenso frente a virus, bacterias, parásitos y otros patógenos potencialmente graves.

La pérdida de diversidad genética es el resultado del uso de unos pocos perros en la cría, seleccionar basándose exclusivamente en los perros que tienen títulos de campeón, un problema común a muchas otras razas. Los cambios que se pueden producir en la genética de una raza a través del tiempo están fuera del conocimiento de los criadores, ya que se trata de un conocimiento de tipo científico. Si no existe una capacidad de coordinar una estrategia de mejoramiento de una raza a través de asociaciones o clubes de raza que contraten los servicios de genetistas, la pérdida de diversidad genética se puede producir a pesar de los esfuerzos de los criadores más honrados. A nadie se le puede echar en cara que utilice en su criadero el perro más destacado del momento, el problema aparece cuando ese perro es el padrillo de la casi totalidad de los cachorros nacidos en el año. El estudio de Mäkki señala la gravedad del problema, alertando de que muy probablemente otras muchas razas caninas se encuentren en situación similar, pero no se limita a dar la voz de alarma, también propone soluciones. Es necesario aumentar la variabilidad genética y para ello el único camino existente es ampliar el número de perros que se emplean para la reproducción.

Su propuesta más polémica es recomendar que inmediatamente se introduzca en la cría de los Nova Scotia Duck Tolling sangre de otras razas. Afirma que sin cruces con otras razas están condenados a desparecer por un incremento de su debilidad ante las enfermedades. ¿Sabéis cual fue la inmediata reacción de los clubes y sociedades caninas? Tachar la investigación de alarmista y negarse a manchar la inmaculada pureza de sus Nova Scotia Duck Tolling con mestizajes, alegando que eso supondría verdaderamente su desaparición. Sin embargo, un criador alemán, Alexander Däuber, que trabaja con el afijo “Vom Sickinger Land” no ha estado de acuerdo con la decisión del club alemán de la raza y se ha propuesto iniciar una batalla para cambiar las cosas. Para ello pretende crear un nuevo stock fundacional de la raza. Ha realizado ya dos cruces abiertos, el primer entre un Nova Scotia Duck Tolling y un Springer Spaniel, el segundo entre un Nova Scotia Duck Tolling y un pastor australiano. Y piensa realizar varios cruces más para crear grupos familiares que con posterioridad cruzarán entre sí para ir fijando las características deseables en un Nova Scotia Duck Tolling al tiempo que conserva el vigor híbrido. Espera tener recuperado el tipo original de la raza en cuatro generaciones.

La Canina alemana - (Verband für das Deutsche Hundewesen (VDH) - inmediatamente se negó a admitir tales cruces, pero Alexander Dauber ha obligado a la Canina alemana a reconsiderar su postura después de un debate en la televisión alemana en el que contó con la intervención de dos importantes genetistas, las doctoras Clare Wade de la Universidad de Sydney y Danika Bannasch de la Universidad  de California, que apoyaron abiertamente su iniciativa.

Realmente no tiene sentido la estrechez de miras que demuestran tener las sociedades caninas para oponerse a un proyecto que se podría llevar a cabo con total transparencia y con unos objeticos claramente marcados por la comunidad científica. De este experimento los criadores de perros podrían obtener información muy valiosa para afrontar un problema que cada vez es más común en todas las razas, la endogamia exagerada. ¿Acaso no vale la pena probar?

Se puede leer el estudio (en inglés) de Katariina Mäki en el siguiente enlace
http://www.astraean.com/borderwars/wp-content/uploads/uexc_attach/genetic_diversity_tollers_mki.pdf

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Muy buen artículo, Eduardo. Lo que sucede con esta raza sin duda sucede en mayor o menor medida con TODAS o CASI TODAS. Existen movimientos importantes para disminuir el número de razas, es una locura compartimentar cada vez más, como se está haciendo, los franceses hace años acordaron fundir en una sola raza el Petit y el Gran Gascon-Saintongeois, todas esas compartimentaciones de unos pocos cms de talla, de diferencia de colores o similares... pienso que están de más, lo único que hacen es empobrecer.

Saludos.

Muchas gracias David. Muy acertada tu indicación sobre el Petit y el Gran Gascon-Saintongeois. Creo que las que podríamos llamar "instituciones" de la cinofilia oficial (club de raza, caninas, etc.) casi no han evolucionado en sus planteamientos de trabajo desde su fundación y consolidación (entre 1910 y 1930) en tanto que los nuevos conocimientos científicos (sobre todo el avance de la genética) han propuesto nuevas vías de mejora de las poblaciones de animales domésticos más ambiciosas que los simples registros genealógicos tradicionales. Un ejemplo es la lucha contra la displasia de cadera, una enfermedad hereditaria de la que en la década de 1960 ya era conocida su alta incidencia en los perros, solo haces unos pocos años los clubes han empezado a tomarse en serio su existencia y aún hay razas en las que no se contempla un programa de exclusión de los ejemplares afectados graves. Hemos de suponer que con la extrema lentitud de todas las cosas pomposamente llamadas "oficiales" la mentalidad vaya cambiando, por el bien de los perros, porque sino, como bien dices "lo único que hacen es empobrecer"

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