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En un vídeo donde nos da todas las claves de este cerrojo rectilíneo

Michel Coya prueba el rifle Browning Maral SF Wood

Continuamos la sección donde nuestro colaborador Michel Coya prueba periódicamente, en formato vídeo, equipos para las jornadas de caza mayor. En esta ocasión le llega el turno al rifle de cerrojo rectilíneo Browning Maral SF Wood.
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Browning Maral SF Wood, visor Kite 1-6x24 y munición Winchester Extreme Point.

Es innegable la capacidad de creación de Browning. De hecho, junto a la calidad, es ésta la característica que consiguió, históricamente, hacerla destacar ante el resto. Basta un rápido recorrido por su catálogo para ver cómo van apareciendo algunas de las armas más reconocidas a nivel mundial, tanto en caza como en el ámbito militar, tanto cortas como largas.

En caza mayor, las siglas BAR, correspondientes a Browning Automatic Rifle, son referente en semiautomáticos, liderando el sector desde 1966, año en que aparece la versión deportiva del militar del que hereda nombre. Y tal vez sea ese liderazgo el que impulsa a la armera a buscar el paso siguiente en rifles de cerrojo. Después de los clásicos de cuatro movimientos, la época de los rectilíneos se consolida, llegando con fuerza al armero del cazador.

Browning, lejos de quedarse atrás, lanza su modelo Acera, una acción cerrada de dos movimientos. La filosofía de la marca enseña garra, siendo entonces cuando, lejos de relajarse, sorprende con su nuevo modelo, un paso adelante respecto a los rectilíneos convencionales. Así es el Maral, un cerrojo que avanza en el concepto haciendo al sistema más sencillo y rápido. Un rápido vistazo deja claro, no obstante, que la madre del llegado no ha sido el Acera, no ha sido el cerrojo, es simplemente la manualización del BAR.

Para acortar la explicación baste recordar que el semiautomatismo de este último se basa en dos movimientos, uno hacia atrás impulsado por los gases y otro hacia adelante por el muelle recuperador. La toma de gases en un punto del cañón llevan el cierre hacia atrás, mediante las guías laterales, desbloqueándolo y extrayendo la vaina disparada. El encargado de la recuperación, alimentación del nuevo cartucho y acerrojando es simplemente un muelle. Pues bien, eliminemos la toma de gases y seamos nosotros mismos los que impulsemos hacia atrás el bloque de cierre, únicamente, y ya tenemos al Maral, denominado, eso sí, como Quick Reloading System al sistema que lo lanza de nuevo hacia delante.

La simplificación de movimientos es evidente, un nuevo paso con una ventaja clara sobre los sistemas anteriores a modo de una mayor velocidad de repetición, a modo de una manipulación más sencilla. Para completar el equipo y en sintonía con lo buscado, montamos esta vez el visor de batida de la óptica belga Kite, un 1-6x24 KSP HD con retícula iluminada anclado sobre  monturas Nomad.

Finalmente, elegimos una munición diseñada para una entrega muy rápida de energía, una de las últimas puntas de plástico de primera generación, la Extreme Point de Winchester, un compromiso con el alto poder de parada. La idea es sencilla y seguro que usted lo ha comprendido ya, conformar un equipo que complete este rectilíneo y venga a entregarnos las máximas prestaciones en monterías y batidas, en lances a la carrera, uno de los retos más exigentes y comprometidos.






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